Si la sexualidad es sinónimo de placer ¿Qué hace que no sea esto lo que sienten algunas personas cuando la practican?; ¿Qué influencia tiene la educación recibida, los modelos sexuales? Para que la sexualidad sea gratificante, ¿qué lugar ocupa el coito?. En este blog, que he llamado “sexualidad positiva”, vamos a ir deslizándonos, con caricias, besos, lametones, y aquello que nos haga sentir bien, en una sexualidad placentera, en una sexualidad positiva….
La negación reiterada de sobre todo muchas mujeres a la hora de mantener relaciones sexuales con su pareja viene siendo un tema de conflicto entre sus miembros. En este vídeo te doy algunas claves que te harán entender el porqué tu pareja no quiere sexo.
Puede que no podamos tener todo aquello que queremos,
Ni como lo queremos,
Ni estar con las personas que amamos, deseamos, nos gustan, nos ponen o nos interesan…
Sin embargo, podemos aprender a dibujar mundos donde solo nosotros decidimos el dónde, el cuándo y el con quién,no es lo mismo, claro que no, aquí eres libre. (Posexias)
¿Qué son las fantasías sexuales?
Las fantasías sexuales son representaciones mentales que hacemos en nuestra mente con temática sexual. Son una ruta hacia el placer.
La ciencia avanza gracias a la fantasía de ir más allá de lo que vemos.
Diferenciar fantasía de deseo
Deseo es aquello que querrías hacer en la vida real, las fantasías no.
Hay fantasias que son, y otras que son simplemente fantasías.
Es importante conocer el límite entre fantasía y realidadAhi es donde se encuentra la clave entre lo que fantaseamos y lo que desearíamos en la realidad.
Debemos tener muy claro que no todo lo que fantaseamos queremos llevarlo a la practica, solo son fantasías.
Cuando deseamos, sabemos que ese algo nos mueve por dentro y está en consonancia conb nuestra forma de pensar y sentir.
Cuando tengas una fantasía, preguntate si te gustaría llevarla a la practica, si es que si, formará parte de tu deseo de llevarla a cabo.
Fantasear te permite ser quien quieras, estar dónde, cómo y con quien tú quieras. No necesitas ni siquiera el permiso de nadie para hacerlo; disfrutar de tu cuerpo y tu mente, así como de tus emociones.
¿Cuando comenzamos a fantasear?
Comenzamos a fantasear en la infancia, aunque estas lógicamente tengan un contenido más romántico Y van evolucionando con la experiencia de vida, la educación, la cultura y nuestras vivencias.
La mayoría de las mujeres tenemos fantasías sexuales, aunque varié la intensidad o la trasgresión de las mismas; y fantaseamos n tanto como los hombres, aunque con las mujeres nos recreamos más en los contenidos, le dedicamos más tiempo a los detalles, ya sean del espacio,
lenguaje, y más intensas etc, aunque suene a tópico, ellos van más al grano; sin embargo ellos tienen menos pudor a la hora de contar us fantasías.
¿Son diferentes las fantasias de los hombres y de las mujeres=
Hombres y mujeres fantasean igual, aunque el contenido y la intensidad sean diferentes.
Las mujeres son mucho más creativasd y se detienen más en los detalles, mientras que los hombres van más al grano. Es verdad que ellos tienen menos pudor para contarlas que las mujeres.
La educación, la cultura y nuestras experiencias fe vida van a contribuir en la evolución y cratividad de las fantasias.
Son el recurso que utilizamos en la masturbación, en el autoerotismo y también en nuestras relaciones sexuales.
No debemos olvidar que nuestra mente es el órgano sexual más importante que tenemos y es el lugar donde se gestan y cultivan nuestras fantasias sexuales.
Beneficios de las fantasías sexuales
1. Mejora tu autoestima: nadie te va a criticar por lo que hagas o dejes de hacer o cómo lo hagas.
2. Para ensayar futuros encuentros.
3. Para vivir todo aquello que desees, con, cómo y con quien desees.
4. Mejora la calidad de nuestras relaciones sexuales.
5. Liberas tensiones.
6. Potencia tu creatividad.
7. Aumentan el deseo sexual y la excitación.
8. Lo puedes practicar cuando quieras y durar lo que tú quieras.
9. Al mejorar tu respuesta sexual , te permitirá llegar al orgasmo fácil y placenteramente.
10. Un recurso estupendo contra la monotonía,
¿Debemos contar a nuestra pareja nuestras fantasias sexuales
Mi primera respuesta es NO.
Tus fantasiasa te pertenecen y nadie puede obligarte a que las cuentes, ni siquiera tu pareja.
El que te lo pases bien en tu fantasia no quiere decir que si lo llevases a cabo lo pasarías igual…No lo olvides.
El objetivo principal de esta fase sería enfrentar a la persona con el principal objeto de su angustia: El coito.
Para pasar a esta fase, se considera que los objetivos de las fases anteriores han sido logrados y que, por lo tanto, la persona sabe estar en la relación sexual de manera relajada, concentrada, con la mente en “clave erótica”, disfrutando de la erogeneidad de todo su cuerpo, sin preocupaciones ni ansiedades.
PASOS A REALIZAR EN EL PLACEREADO 3:
Se realizan los pasos de las fases anteriores, con las mismas indicaciones: Activo-pasivo, caricias corporales, ojos cerrados, mente en clave erótica, etc.
Después de realizar el punto 1, si los dos estáis excitados y con deseos de mantener copular , podéis llevar a cabo el coito en la postura de ella encima. Esta postura es la idónea porque deja más libertad de movimientos a la mujer para que sea ella la que se mueva, mientras que al hombre la posición de tendido boca arriba le facilita la relajación y la concentración. Es ella la que coge el pene de su pareja, y se lo dirige a la vagina, realizando el movimiento de penetración.
La penetración se realiza en cuatro momentos:
1. Ella acerca el pene a la entrada de la vagina y sin introducirlo, juega con él acariciando su vulva, mientras mantiene los ojos cerrados y la mente en clave erótica.
2. Si no hay vestigios de ansiedad, se introduce el pene, poco a poco, y se queda quieta, tratando de visualizarlo dentro de su vagina, al mismo tiempo que genera sentimientos de ternura, cariño y placer hacia dichas imágenes.
3. Si los momentos anteriores se han vivido sin ansiedad, ella comienza a moverse despacio, con movimientos de adelante y atrás, o en círculo, procurando que toda su vulva se frote contra el pubis del la pareja.
4. Conforme aumenta la excitación, va combinando los movimientos anteriores con otros de meter y sacar, mientras que el hombre, le acaricia con las manos otras partes del cuerpo.
En algunos casos de fuertes resistencias, se complementarán los movimientos coitales con caricias manuales en el clítoris, simultáneamente.
Todo el proceso del Coito No Exigente ha de ser vivido con la mente en clave erótica, de manera que la estimulación principal venga de la mente. Si ella se nota ansiosa
o rígida, puede simular gestos de descontrol, como respirar agitadamente, emitir jadeos, mover la cabeza y articular frases eróticas.
Aquí te dejo los enlaces de Las dos fases anteriores:
El Placereado o focalización sensorial, consta de 3 fases. Empezaremos por la primera fase. Los
ejercicios de Placereado se utilizan en la mayoría de las disfunciones
sexuales. Son ejercicios de sensibilización sistemática. Se llevan a cabo en
pareja heterosexual y homosexual. Los objetivos principales de esta
primera fase serían:
A) Vivir el placer de recibir y de
dar, sin culpa y sin necesidad de contrapartidas.. Enseñar a disfrutar
con ambos roles, pasivo y activo, es importante para la relación.
B) Ampliar
y cultivar la sensibilidad erótica de toda la piel, desenitalizándola.
C) Ampliar el contenido de la relación sexual,
incluyendo comportamientos no genitales, como son las
caricias.
D) Desmitificar que los encuentros
sexuales son algo espontaneo, tal como nos lo muestran en el cine.
E) Aprender a
decir "no". Aceptar el no del otro. Aprender a expresar
gustos o preferencias. Aprender a pedir.
F) Aprender a mantener la mente en “clave erótica”.
Por eso es importante que durante esta fase mantengáis los ojos cerrados,
PASOS A REALIZAR EN EL PLACEREADO 1:
1. Planificar el día, hora y lugar del
ejercicio, Se realizarán POR LO MENOS 3 veces a la semana.
2. Hasta
que la terapeuta lo indique, queda prohibida la realización del coito.
3. Buscar un lugar idóneo que reúna ciertas
características como: intimidad, comodidad, etc, sin móviles.
4. Actitud física y psíquica adecuadas: no estar
cansado…
5. Uno de los miembros de la pareja se tiende desnudo
boca abajo y con los ojos cerrados; el otro, también desnudo, en una postura
cómoda y con los ojos cerrados, empieza a acariciarle suavemente,
placenteramente, desde el cabello hasta los pies, sin olvidarse de ninguna
zona, descubriendo desde lo táctil toda la geografía corporal del
compañero/a.
6. Cuando el que está acariciando llega a los pies, el
que está tendido se da la vuelta y se repite el
ejercicio por delante, desde los pies hasta el cabello, exceptuándose genitales
y senos.
7. Tras esto, se abren los ojos, el que estaba tumbado
se incorpora y se dedican unos minutos a comunicarse como se han sentido, la
calidad de las caricias, los afectos. Después, se invierte la
situación, el activo pasa a pasivo y el pasivo a activo y se repite el
ejercicio tal como se ha descrito en los puntos anteriores.
8. Ante cualquier incidencia que oincomode a alguno de
los miembros de la pareja, dejarlo inmediatamente, tenderse, respirar hondo y
pausado varias veces y si se pasa la sensación, continuar; si no, dejarlo para
otro día.
9. Al final del ejercicio, si una de las personas se
encontrase muy excitada y con deseos de llegar al orgasmo, como está
prohibido el coito, puedes solicitar al otro miembro de la pareja que te
masturbe. Si los dos estáis excitados, os podéis masturbar mutuamente. Si
uno/a no está excitado/a y no le apetece masturbar a su pareja, que
exprese su negativa y la primera puede masturbarse sola. Este proceso ayuda a
aprender a pedir, a saber decir sí o no, según los deseos de cada uno y aceptar
las negativas sin enfadarse, ni vivirlas como rechazo.
10. Es conveniente que se anoten las incidencias de
cada sesión. Es muy fácil que os olvidéis de detalles que pueden ser
relevantes para la terapia.
11. Tanto antes como después de los ejercicios, ambos
podéis comentar y poneros de acuerdo en aspectos técnicos. Durante
el ejercicio no podéis hablar a menos que la actividad del otro esté provocando
rechazo, dolor, etc.
Lo primero es descartar que hay un problema físico u orgánico.
1. Acudir al ginecólogo: Hacer un examen pélvico.
2. Acudir al endocrino: Análisis de sangre: para ver tus niveles hormonales.
Una vez descartado un problema físico u orgánico, el siguiente paso será contactar con un sexólogo/a, y si además es psicólogo/a, mejor aún porque podrá abordar también otros aspectos que irán saliendo en la terapia.
Algunos aspectos a trabajar en terapia:
1. Mitos y creencias acerca, de la sexualidad.
2. Psicoeducación: Información sexual.
3. Técnicas de afrontamiento del estrés.
4. Estrategias de gestión de la ansiedad .
5. Técnicas para mejorar la autoimagen y la expresión de emociones, deseos y dudas. Cambio de actitudes.
6. Mejorar la comunicación y expresión afectiva de la pareja
Intervenciones específicas
o Potenciar fantasías.
o Explorar y gestionar creencias disfuncionales y desadaptativas en relación a la sexualidad individual y/o en pareja.
o Descubrir el propio placer sexual, focalizando en las áreas corporales que generan más excitación y deseo y descubriendo de nuevas a través del Placereado
o Focalización sensorial.
o Incrementar la sexualidad y el juego sin exigencias de rendimiento.
o Aceptación por parte de la pareja, de las diferencias de ritmo y exigencia.
o Sofisticar el repertorio sexual.
Para tratar el bajo deseo sexual, tanto en el hombre como en la mujer, no es necesario disponer de pareja.
Los tratamientos son personalizados y se adaptan para trabajar a nivel individual, en pareja o ambos.