jueves, 11 de agosto de 2016

El sol sale para abrazarte



Si te cuento que he dormido con lobos, que he sentido miedo y soledad en la noche.

Si te cuento que he vivido un tsunami y quise quedarme en él.

Si te digo que el oxigeno dejó de entrar en mi cuerpo y se hizo la noche sin estrellas.

Si te digo que vi abrirse la tierra y llevarme con ella.

Si te digo que mis ojos llenaron de lluvia  los ríos.

Si te digo que dejé de sentir, pensar y todos mis sueños se hicieron cenizas.

Si te digo que me abandonaron las palabras y también todos mis silencios.

Si te digo que dejé de necesitar para poder sobrevivir.

Y es que quizá, tú que me miras, no sepas que te digo porque nunca caminaste por caminos descalzo, y en tus noches negras siempre había luces blancas con abrazos cálidos.

Hoy el sol me ha hecho un guiño. Yo le he mirado y le he respondido con sonrisa de “Gioconda”. He inclinado mi cabeza y le he dicho Namaste.

Fdo.: Raquel Díaz Illesca

domingo, 24 de julio de 2016

Que no sea demasiado tarde



Puede que no sepas cómo es ese “querer” que sientes por la persona que vive a tu lado y que en muchas ocasiones te preguntes si es suficiente.

El paso del tiempo erosiona algunas relaciones por falta de “uso”. Las caricias se ausentan, los besos se duermen y el sexo se olvida…

Te invito a hacerte algunas preguntas que quizá te ayuden a entender y saber lo que quieres:

Dentro de diez años ¿Me veo con él/ella? ¿Qué pensaré de lo que he hecho con mi vida?

Cuando estoy a su lado ¿Me siento importante?

¿Siento admiración por alguna actitud o aptitud suya?

Lo que en este momento vivo a su lado ¿es lo que quiero?¿Me hace sentir bien?

Lo que no me gusta ¿Es modificable? ¿Podemos trabajarlo? ¿Quiero trabajarlo? ¿Quiere trabajarlo?

Si no es lo que quiero ¿Qué debería hacer?

¿Qué poder tiene sobre mis decisiones las miradas, las lenguas ajenas?

Dentro de diez años ¿Dónde estarán las lenguas del miedo? ¿Contigo? ¿Arropándote??

¿Cómo influyen mis miedos para tomar una decisión?

¿Qué necesito para sentirme feliz?

Tu vida te pertenece. Solo la vivirás una vez. ¡Aprovéchala! 

Fdo.: Raquel Díaz Illescas

lunes, 18 de julio de 2016

Silencios condicionados



Si abres la puerta a los silencios, estos entrarán.

Si les enseñas tus habitaciones,

Si les alimentas, si les das acomodo,

Si les permites que te acompañen cuando te sientes triste, cuando estás sola.

Si les dejas que te abracen, te mimen y te besen,

Si les regalas tus minutos, tus horas, tus días  y toda tu noche, ellos te amaran condicionalmente.

Y las palabras se irán haciendo nudos en tu estomago y laberintos en tu mente.

Si no dejas espacio a los verbos, si no coges de la mano a las conjunciones y haces puntos y aparte para dedicar los seguidos a que te amen.

Si no te olvidas de los imperativos, de los pasados imperfectos,  y conjugas gerundios  y muchos presentes.

Si no hay armonía entre tus palabras y tus silencios, llegará ese día en que cuando quieras usar las palabras ellas estarán muy lejos de tu boca, y demasiado presas en tu pensamiento.

Deja si así lo deseas espacio a tus silencios, pero nunca dejes de amar las palabras que te vinculan con los afectos.


Fdo.: Raquel Díaz Illescas

lunes, 11 de julio de 2016

Hasta luego Begoña…



Hoy no sé escribir. Ni siquiera decir con cierta coherencia cómo me siento. Solo siento tristeza y dolor. Ese dolor que se debe sentir cuando te arrancan ese alma del que todos hablan y nadie enseña.
 
Esta noche no sé conjugar tiempos verbales, ni adjetivar nombres,  ni entiendo de adverbios, ni de preposiciones ni conjunciones que me acerquen a ti.
No se escribirte mi querida amiga, al hacerlo siento que mis ojos se llenan de mar e inundan mi cara. 

Donde miro te veo y  nos vemos y te escucho llamándome “Raquelita” y bonita…
¿A quien toca este mes? 

Este mes me tocaba a mi por mi cumpleaños cariño… y me tocaba a mi elegir el sitio y “convidar”. 

…Y siento que me he quedado sola en la mesa, en esos espacios de mesa y mantel en los que dejábamos las penas y malestares fuera  y consumíamos como entrantes emociones que alimentaban los discursos intensos, las risas descontroladas  y ese ponernos al día que nunca ocurría… 

Y es que yo habría consumido todos tus tiempos y los míos también, porque nada me hacía tan feliz como verte. 

Te he querido, admirado, respetado, valorado y te he adorado siempre Begoña. Lo he hecho a mi manera, como tú me decías: Eres muy intensa Raquelita…
Creo que no hay amigo o amiga mía  que no te conozca. Tu nombre estaba instalado en mis labios como se instalan los tatuajes en la piel. Y así me gustaba mostrarte: ….”Mi amiga Begoña dice… Mi amiga Begoña…

Lecciones de vida es lo que yo he vivido contigo. Ibas siempre por delante de mí. Me aventajabas en altura,  en años, en experiencia y sin duda en una vida armónica y saludable. 

Tu Miguel… al que no cambiabas por nadie y con el que tenías claro que querías pasar el resto de tus días. Tus hijos: Clara, Lucía Y Guillermo de los que tan orgullosa te sentías al hablar de ellos,  y tu preciosa nieta Carmen…

Y es que juntas hemos ido dibujando nuestras vidas… Tú siempre dibujabas mejor que yo. En tus dibujos había serenidad, madurez, estabilidad, respeto y mucho amor…Los míos tenían algún que otro tachón o borrón que resultaba complicado entender…
Veintisiete años queriéndote mi reina, mi niña grande, mi preciosa….
Tengo tanto todavía que aprender… 

Contigo todo era sencillo. No tenía que hacerme fuerte, podía derrumbarme y al instante ser descarada o tímida, o soliviantar las hogueras…

Cuando te decía: “si hubiese sido hombre tú habrías sido mía…” Además de decírtelo para provocarte y reírnos, sabías que lo decía de verdad y lo sabías Aunque lo habría tenido muy complicado. No porque Miguel sea un hombre estupendo, que lo es; sino porque él era el hombre de tu vida.

No me puedo despedir de ti. Me haces mucha falta, ya te lo dije cuando me llamaste el día de mi cumpleaños:  —Te necesito begoña. 

Has sido siempre mi mejor amiga y vivirás dentro de mi mientras yo pueda seguir diciendo: “MI amiga Begoña me decía…” 

Y ahora, déjame que una vez más escuche tu llamada perdida. Me baje a la calle y te vea llegar y dude una vez más si eres tú o me montaré en otro coche…

Una vez más mi querida amiga, déjame que abra la puerta y te sonría y una vez más sonríeme, por favor.  

Te he dicho muchas veces que te quiero, pero déjame que te lo diga una vez más: Te quiero Begoña. 

Fdo.: Raquel Díaz Illescas

domingo, 3 de julio de 2016

Miami TV Sexualiza2. Seduciéndonos…



En la cama con Luis Duro y Ana Sierra hablando de “Seducción con los cinco sentidos”




 ¿Cómo seducimos?

¿Para qué nos sirve la seducción?

¿Dónde seducimos? ¿Lo hacemos todos igual? ¿Qué nos diferencia? ¿Qué nos iguala?

¿Qué importancia tiene el  lenguaje erótico? ¿Y el corporal?
 
¿Qué te seduce?