lunes, 12 de marzo de 2012

Frecuencia= ¿apetencias sexuales...?

Hay parejas que practican el sexo todos los días, otras una vez a la semana, otras cada quince días; algunas una vez al mes y las hay que han perdido la cuenta...

Que el deseo sexual no es igual en todas las personas es algo que cada noche comprueban muchas parejas en sus alcobas. Lo que no está tan claro en todas ellas es que la frecuencia con que practican sexo no siempre está relacionada con lo que éste nos gusta. Es verdad que socialmente hay una vara para medir cuanto nos gusta mantener relaciones sexuales, y el resultado se obtiene contando las veces que las practicamos. Esto es un error que sigue fomentando el que muchos hombres piensen que a las mujeres les gusta menos el sexo que a ellos, y así las reiteradas negativas que cada noche se suceden ante sus peticiones, acaban llevando a la pareja al conflicto.

Y es que el sexo, al ser una actividad altamente placentera, muchos consideran, y así lo entienden, que debería apetecer a todas horas y en cualquier momento, y cuestionan por qué algo que produce tanto placer y además es gratis (aunque no siempre) su pareja no quiera practicarlo todos los días o al menos con más frecuencia. Pero también comer chocolate puede resultar altamente placentero, y habrá personas que lo coman todos los días y otras de vez en cuando... ¿Esto quiere decir que a quien lo come todos los días le gusta más que al que lo come de vez en cuando?

Sería interesante, y en algunos casos muy productivo, tener en cuenta que el deseo sexual está determinado por diferentes factores (activación neurofisiológica, estados emocionales, actitudes sexuales, estímulos sexuales, etc.) que influirán en las “ganas” que tengamos o no de mantener relaciones sexuales.

Así, cuando hablamos de deseo sexual hipo activo o inhibido como trastorno del deseo sexual, no debemos sacar la conclusión errónea de que todo estado hipo activo de deseo es igual a trastorno. Tampoco sería válido utilizar las estadísticas para extraer medidas del deseo sexual. Cada persona es diferente de las demás y los componentes fisiológicos y psicológicos de cada una influirán, por tanto, en su deseo sexual, o lo que es lo mismo, en las ganas o no que tenga de mantener sexo.

¿Y cuando podemos considerar el bajo deseo sexual como un trastorno?

La falta de deseo o el bajo deseo se convierte en trastorno cuando es la persona quien vivencia tal situación como carencia o síntoma de malestar, convirtiéndola en un conflicto que le genera angustia y preocupación en su relación de pareja.

Pero hay personas que tienen una baja frecuencia de deseo sexual y esta circunstancia no los inquieta en absoluto. Es la presión social y casi siempre, la de la propia pareja, la que los induce a pensar que tienen un problema.

Lo cierto es que una persona puede aprender a sublimar positivamente su deseo sexual, encauzándolo hacia objetivos no directamente sexuales, de tipo social. Una pareja puede compensar con el desarrollo y cultivo de sus sentimientos una carencia de apetito sexual. En todas estas situaciones, el bajo deseo sexual se puede considerar normal, en cuanto que no crea conflictos ni deriva en trastornos.

Lo cierto es que otras personas viven su bajo deseo sexual con mucha ansiedad y auténtica frustración, no teniendo claro el por qué. Quieren a su pareja pero, sin embargo, evitan todo lo que tenga que ver con el sexo. Es verdad que la mayoría de las veces sí saben “dar pistas” de los motivos que pueden causar sus “pocas ganas” de cualquier caricia que lleve al sexo, y es en la consulta del profesional cuando los motivos cobran sentido.

Mantener relaciones sexuales es una opción, no una obligación: esto es importante recordarlo.

Afortunadamente el deseo sexual va y viene, aunque la mayoría de las veces hay que ayudarlo para que venga, pero hay que aprovechar cuando este llega, para que ambos deseen repetir la experiencia.

Pero entonces, cuando no deseamos mantener relaciones sexuales con nuestra pareja ¿quiere decir que no las deseamos con nadie? ¿Puede ser que nos apetezcan caricias pero no coito? O bien ¿que nuestro deseo sexual sea simplemente más bajo que el de nuestra pareja?

Fdo.: Raquel Díaz Illescas.

lunes, 5 de marzo de 2012

ELLOS: ¿Cómo actúan ante el bajo deseo de sus parejas?

Unas veces el desconocimiento y otras muchas la desesperación llevan a las parejas de quienes sufren bajo deseo sexual a comportarse de manera que no siempre será la más adecuada.

Las reacciones del hombre que sufre falta de deseo de su pareja son muy variadas. La forma de afrontar la apatía de su pareja es distinta en cada persona. Veamos algunos comportamientos:
- Los que de manera reiterada y sistemática llevan a cabo intentos de aproximaciones sexuales infructuosas. Cada negativa de su pareja va seguida de un reproche que se repite, generando un nuevo conflicto.

- Los que llevan a cabo chantajes emocionales: “...esto no puede seguir así... Acabaré tomando una determinación... Lo nuestro está acabado...Soy un hombre y necesito una mujer...”
- Los que sucumben al intercambio: hombres que practican el trueque sexual de manera subliminal o solapada, donde ambos saben lo que quieren y lo que tienen que hacer para conseguirlo. Son reglas tácitas que no precisan de pactos establecidos previamente. Estas relaciones funcionan siempre que los dos miembros respeten las reglas no escritas.

- Los que se van con señoritas de pago. Algunos hombres sacian sus deseos sexuales no satisfechos con mujeres que, bajo pago de sus servicios, siempre estarán dispuestas... De esta manera se “adaptan” a cuando su pareja tenga ganas...
- Los buscadores nocturnos: otros, muchas veces con el consentimiento encubierto de sus parejas, utilizan la noche para pavonearse en locales de copas, donde a vista de águila acecharán a toda la que se deje: lo que no se tiene en casa hay que buscarlo fuera...

- Los que tienen preparado el botiquín completo: todo tipo de analgésicos, antiinflamatorios y antibióticos varios para cualquier posible dolencia de su compañera. Se preocupan de colaborar activamente en la elaboración de la cena, así como que sea a gusto de ella, rematando con la recogida de la mesa. Se van a la cama cuando ella, pongan lo que pongan en la televisión.

- Aquellos que registran cada encuentro sexual, y con calendario en mano le hacen saber a su pareja aquello de “hoy toca”. Tampoco se cuestionan sus deseos o apetencias.

- Hombres que recurren al “débito conyugal” haciéndole saber a su pareja las obligaciones maritales que tiene para con él. No les importa demasiado si ella lo hace con ganas o no, lo que les interesa es que ella se preste al juego.

- Hombres, los menos, es verdad, que respetan el deseo sexual de su compañera, haciéndole saber que están ahí y que cuando esta lo desee se lo comunique, mientras estos siguen disfrutando de su sexualidad en solitario. Comparten afectos e intimidad de manera tranquila y sin ansiedad.

- Hombres que intentan buscar soluciones al problema: buscan información en internet, leen artículos, compran juguetes eróticos, consultan a un profesional y hablan del tema de manera asertiva con su pareja…

Es común en la mayoría de todos estos hombres la escasa comunicación de contenido sexual con su pareja, en la que cada miembro pueda expresar libremente y respetar los deseos del otro.

Afortunadamente, cada vez es más importante el número de personas que consideran el deseo sexual inhibido como un problema y acuden a los profesionales para solicitar su ayuda.

Todos estos aspectos deben ser evaluados para determinar la existencia del problema, no siendo un índice único ni determinante el número de veces que una persona lleva a cabo relaciones sexuales, por mucho que esto afecte a uno de sus miembros.

Fdo.: Raquel Díaz Illescas.

Buenas iniciativas: "Mi blog es de impacto cero".

Contribuyendo a plantar árboles…
Geniale.es en colaboración con www.iplantatree.org, una organización ecológica sin ánimo de lucro que en los últimos dos años ha plantado más de 68.000 árboles.

A través de GENIALE, puedes hojear catálogos de IKEA, LIDL, DECATHLON y muchos más ¿Habéis ido a Ikea para aprovecharos de una oferta, pero ya no quedaban unidades? ¿Estáis buscando el folleto del supermercado del barrio para echar un ojo a los productos en oferta pero no lográis encontrarlo?

A partir de hoy tenéis una solución al problema: se llama geniale.es.

En este sitio se encuentran catalogados todos los folletos y ofertas de las tiendas más cercanas a nuestras casas y, gracias a este servicio, podemos estar al día con las promociones de electrónica, alimentación, muebles, etc. y llevar a cabo nuestras compras comparando todos los precios y ahorrando dinero.

Utilizar este servicio es muy sencillo: Solo basta con entrar en el sitio e indicar en la parte de arriba a la derecha tu ciudad y el código postal.

Todos los catálogos y las ofertas están divididos por categorías: Electrónica, Muebles, Hipermercados, Bricolaje, Viajes, etc.

Allí podrás encontrar todo tipo de información de Carrefour, Zara, Decathlon y muchas tiendas más con sus horarios, fecha de caducidad de las ofertas, puntos de venta, direcciones y teléfonos. Algunos ejemplos:


http://www.geniale.es/folleto/mercadona - Mercadona

http://www.geniale.es/folleto/the-phone-house - The phone house

El sitio ofrece además un servicio de email alert al que cualquiera puede subscribirse, que informa sobre los lanzamientos, promociones y novedades de todas la categorías seleccionadas. De esta manera, no es necesario buscar los catálogos todos los dias ya que recibiremos un aviso cuando lo que estamos buscando esté disponible.

Los catálogos de Geniale.es se pueden hojear también a través de smartphone y tablet: el selector reconoce los terminales móviles y devuelve el contenido en HTML5, logrando una consulta ágil, rápida y eficaz.

Geniale.es, además, está al frente de una nueva iniciativa: "Mi blog es de impacto cero".

Esta propuesta nace con el fin de permitir a los poseedores de blogs y sitios web la posibilidad de neutralizar las emisiones de CO2 generadas por sus sitios y equilibrar el medio ambiente: por cada sitio o blog que participe del proyecto, será plantado un nuevo árbol de forma totalmente gratuita.

Si lo crees de interés, informa de esta iniciativa a los sitios y blogs que conoces para que contribuyan también ellos adhiriéndose a esta iniciativa y recuérdales que no olviden enviarles el link de su adhesión para que así estos, puedan plantar también su árbol. No pierdas la ocasión de contribuir activamente y de entrar en la lista de ¡los blogs más "verdes" de España!

Los árboles te lo agradecerán.




jueves, 1 de marzo de 2012

La copa menstrual o copa vaginal

La copa menstrual, conocida también como copa vaginal o simplemente copa de silicona, es un sustituto ecológico a los métodos de higiene femenina corrientes como pueden ser los tampones y las compresas.

La copa menstrual Mooncup es más saludable porque:

• se limita a recoger la menstruación, con lo que no interfiere con el delicado entorno vaginal, no tiene efecto absorbente sobre las defensas naturales (los tampones tanto absorben flujo menstrual como flora vaginal, creando desequilibrios en la humedad y los niveles de pH de la vagina), no provoca alergias ni irritaciones, ni deja fibras en la pared vaginal.

• el uso de copas menstruales no ha sido asociado al Síndrome del Shock Tóxico (vinculado científicamente al uso prolongado y la alta absorción de los tampones, entre otras causas)

• se evita la absorción de  sustancias tóxicas generadas en algunos procesos de blanqueamiento de tampones y compresas.

• está fabricada con silicona de calidad médica, material 100% natural-.

Es más ecológica porque:

• es reutilizable (frente a las 10.000 compresas y tampones desechables utilizadas en la vida fértil de una mujer)

• dura años.

• la silicona proviene del silicio, segundo elemento más abundante en la corteza terrestreen todos los materiales (copa menstrual, bolsa para conservación, embalaje, material promocional) se utilizan las opciones más ecológicas


Fácil de usar.

El mecanismo de funcionamiento de una copa menstrual es sencillo. Se trata de una copa de silicona o látex que se introduce en la vagina durante los dí¬as de menstruación.

Cuando está insertada correctamente, la Mooncup es tan cómoda que no puede sentir su presencia. Al principio puede requerir algo de práctica, ya que necesita encontrar el ángulo y la posición correctos para ti. Una vez que lo hayas perfeccionado, te sorprenderás de lo fácil que es de usar.

La copa mestrual se dobla e inserta en la vagina y una vez dentro, se abre. Deberás extraer y vaciar tu Mooncup con una frecuencia de entre cuatro y ocho horas, dependiendo del flujo que tengas. A continuación simplemente hay que aclarar o limpiar la Mooncup e insertarla de nuevo. Puede limpiarse más minuciosamente entre un periodo y el otro.

Que mejor forma de aprender a usar nuestra copa menstrual que viendo un vídeo explicativo, gracias a morgana en youtube.



Vídeo oficial:



Como habéis podido ver, siguiendo unos sencillos pasos no tendréis ningún problema para poder usar vuestra copa menstrual. Vamos a resumir estos pasos en el siguiente gráfico esquemático por si a alguna de vosotras no os ha quedado claro cómo debe colocarse la copa vaginal.

¿Qué talla debo usar?

La talla depende de su edad y de sus antecedentes de maternidad. Hay dos tallas disponibles.


 Motivos para elegir Mooncup:

1. Por su reconocida ética empresarial

2. Por tratarse de una pequeña empresa, formada por 10 mujeres, que sólo comercializa copas menstruales.

3. Por mantener su producción a nivel local y en un lugar próximo a la Península Ibérica (el tercio sur de Inglaterra, con el consiguiente ahorro energético en el transporte y apoyo a unas determinadas condiciones sociolaborales). El lugar de fabricación de cualquier producto en general lo puedes comprobar buscando el "made in ..." obligatorio en el embalaje, aunque esta información no siempre está disponible o visible en las webs.

4. Si bien la materia prima (cuarzo-sílice) proviene de Alemania, el ciclo entero del producto sigue presentando un escasísimo impacto medioambiental:

o El silicio, del que proviene la silicona, es el segundo elemento más abundante en la corteza terrestre.

o Los embalajes y los soportes promocionales de Mooncup utilizan las opciones más ecológicas (papel-cartón reciclado y bolsas de algodón biológico crudo -sin blanquear- y de comercio justo) y se evita el uso indiscriminado de materiales promocionales.

o Además de ser reutilizable, cada copa producida tiene una larga vida de uso (varios años).

5. Por no utilizar productos de origen animal en su fabricación e investigación (verás el símbolo de la Vegan Society -Sociedad Vegana británica- en el embalaje).

6. Por no realizar publicidad agresiva ni utilizar modelos de "mujer perfecta".

7. Por no fomentar el consumismo o "eco-consumismo", que se concreta en:

o No comercializar accesorios superfluos: toallitas o pastillas esterilizadoras, jabones especiales, geles, cremas lubricantes... Además de suponer un gasto mayor, implican un consumo innecesario de pequeños envases y aumentan los recursos utilizados en su transporte. Consideramos que la esterilización es opcional o prescindible (+ info), que sirve cualquier jabón sin perfume ni detergente (aclarando bien la copa después de lavarla) y que, en caso de necesidad, unas gotas de aceite de oliva son un fantástico lubricante.

o No sumarse a cierta tendencia de lanzar una línea de copas "fashion" de colores, que supone un proceso y unos recursos extra utilizados en su producción, con tintes (algunos) de composición incierta (y efectos desconocidos), tratándose únicamente de una cuestión estética y totalmente innecesaria (¡se lleva por dentro!).

Factores a tener en cuenta al escoger un producto o una marca

Además de cuestiones más conocidas como la salud y la economía personal, hay otras de tipo social y ecológico igualmente de gran importancia:

• Origen geográfico y sostenibilidad de las materias primas utilizadas.

• Lugar de fabricación y condiciones sociolaborales en esos lugares.

• Embalajes y materiales promocionales utilizados.

• Ética empresarial del fabricante, la distribuidora, el punto de venta final...

• Acceso a una completa información sobre todas estas cuestiones.

• En conjunto, el CICLO DE VIDA de las distintas fases del producto.

La Mooncup es apta para mujeres con piel sensible o alergias Sus convenientes marcas milimetradas ayudan a controlar la cantidad de flujo menstrual. Útil para mujeres que deben indicar al médico la cantidad exacta de pérdida. En caso de padecer, o sospechar que se padece, una afección ginecológica, consúltese con un médico antes de usar la Mooncup.


Y más económica porque:

• cuesta menos de lo que una mujer gasta en menos de un año en compresas y tampones

• con tener una copa es suficiente.

Además, fomenta la conexión con nuestro cuerpo y una mayor consciencia sobre su funcionamiento.

Para más información: psicosextalavera@gmail.com
Telefono: 622673040

Fdo.: Raquel Díaz Illescas.

martes, 28 de febrero de 2012

ELLOS: ¿Qué piensan del bajo deseo sexual de sus parejas?

El deseo sexual o la libido es un impulso individual que nos hace anhelar a otra persona con el objetivo de mantener relaciones sexuales, relaciones apetecibles para ésta en muchos casos. Sin embargo a veces se producen desajustes, tanto por exceso como por defecto, provocando situaciones de incomodidad o de preocupación en los miembros de la pareja.

Por ejemplo, las mujeres que sufren apatía sexual sienten ansiedad y frustración ante cualquier aproximación que su pareja haga con intenciones sexuales, llevando a cabo estrategias y habilidades perfectamente aprendidas para evadir tales encuentros.

Como hemos visto, el deseo sexual difiere en cada mujer, así como su expresión y la forma de afrontarlo; asimismo cada hombre es diferente, y por ende la postura que va a adoptar seguramente también lo sea. En consecuencia podremos encontrar:

• Hombres que interpretan el bajo deseo sexual de su pareja como un cuestionamiento de su capacidad sexual y amatoria, entendiéndolo como un rechazo personal.

• Hombres que piensan que han dejado de ser atractivos y apetecibles sexualmente para su pareja y que por ello no quieren sexo con ellos.

• Hombres que viven el bajo deseo de su compañera como una respuesta de “chantaje o manipulación” para que éstos hagan aquello que su pareja quiere o desea en otros terrenos de la relación.

• Hombres que piensan en la posibilidad de que esté con otro y sea ese el motivo de no tener ganas.

• Hay hombres que lo pueden llegar a considerar normal, como parte de la condición femenina. Una inadecuada educación le lleva a pensar que las mujeres no disfrutan de las relaciones sexuales de la misma forma que ellos, y por ende lo necesitan mucho menos. Por lo que la misión de la mujer es dejarse hacer para que él desahogue su pulsión copuladora, después de todo “¿qué le cuesta?”.

• Hombres que piensan en las posibles soluciones, si hay algo que ellos puedan decir, hacer o cambiar para que sus relaciones sexuales se activen.

• Hombres, los menos, es verdad, que respetan el bajo deseo sexual de su compañera.

Sin duda lo que puede pensar cada hombre del bajo deseo sexual de su pareja diferirá de unos a otros, pues en esto influirá la relación y sobre todo la comunicación que estos mantengan con su compañera.

Y ¿qué hacen ellos cuando sus parejas no quieren mantener relaciones sexuales?

Fdo.: Raquel Díaz Illescas.

martes, 21 de febrero de 2012

ELLAS: ausencia de libidos y evasivas inteligentes.

Es común escuchar en consulta a las mujeres, cuando hablan de su deseo sexual, frases como estas: “nunca me apetece”, “estoy muy cansada”, “me pone muy nerviosa cuando se acerca”, “siempre va a lo mismo...”, “yo puedo pasar sin sexo”…

La ausencia o bajo deseo sexual de las mujeres están relacionados íntimamente con el historial de su vida. El deseo sexual que se inhibe constantemente es vivido como un hecho frustrante generando mucha ansiedad a quien no desea mantener relaciones sexuales, así como a la pareja sexual que generalmente lo vive desde el no saber qué hacer para estimular la libido de su compañera sexual.

La apatía sexual de las mujeres se puede manifestar de diferentes maneras. Veamos algunas de ellas.

• Mujeres que manifiestan una ausencia de interés por el sexo, no buscan ningún tipo de gratificación sexual aunque se encuentren disponibles. Tienen intacta su capacidad de respuesta sexual. Responden a los estímulos de su pareja sin dificultad. Se excitan e incluso tienen orgasmo, pero sin embargo “no les apetece” mantener encuentros eróticos.

• Mujeres que están desinteresadas en iniciar la actividad sexual y además rechazan las aproximaciones sexuales de su pareja, viviendo estas con elevada ansiedad. En los ocasionales encuentros sexuales no responden a los estímulos de su compañero; excitándose en algunas ocasiones, pero sin haber llegado al clímax en ninguna de ellas. Fingen sus orgasmos.

No se masturban ni tienen fantasías sexuales ni llevan a cabo ninguna conducta vinculada al sexo.

La expresión y respuesta que cada persona adopta ante su bajo deseo sexual va a ser diferente, como lo es también cada mujer y la relación que esta mantiene con su pareja. Algunas formas o respuestas de afrontar esta apatía sexual, son por ejemplo: 
  •  Mujeres que se prestan e incluso incitan a su pareja a llevar a cabo relaciones sexuales, aunque no les apetezca en absoluto. Éstas lo viven como algo que tienen que hacer y que cuanto antes lo hagan antes se lo “quitan de encima”. Son capaces de “poner a tono” a su compañero haciéndole y diciéndole todo aquello que saben que hará que se excite mucho y que hará que acabe pronto.
  • Mujeres que toleran o soportan el contacto corporal como forma de mantener y conservar a la pareja. En estos casos suele haber una historia previa de “chantajes emocionales” por parte del compañero sexual, que se han ido sucediendo a consecuencia de las reiteradas negativas pasadas y generando en la mujer miedo a la pérdida.
  • Mujeres “expertas” en generar excusas para ir evitando cualquier encuentro que lleve asociado el coito (les duele la cabeza, tienen la menstruación, están demasiado cansadas, tienen que madrugar, están mosqueadas, se despiertan los niños, se sienten indispuestas, están muertas, hoy no les apetece, etc.) A estas excusas suman habilidades o estrategias muy bien aprendidas, como irse más tarde a dormir que su compañero (debe dejar preparadas algunas tareas para el día siguiente; contar un cuento a los niños; quedarse a ver una película “interesantísima”, etc.) De esta manera cuando llegue a la cama él ya estará plácidamente dormido; otras lo hacen a la inversa y se van a la cama cuando su pareja está muy interesada en algún programa de televisión y es entonces ella quien dormirá como “la bella durmiente” y no se le ocurrirá al “sátiro” de su compañero despertarla para tales fines... Algunas recurren a “la buena gastronomía” y se hacen magnificas cocineras para preparar platos altamente copiosos y pesados, eso sí deliciosos al paladar; otras incitan a sus parejas a llevar a cabo actividades deportivas, muy tentadoras para estos pero también con un alto grado de “desgaste energético”… Con este repertorio de “evasivas” algunas mujeres consiguen ir dándole largas al “mendigo sexual” que tienen en su cama.
Algo común en todas ellas es el conocimiento que tienen del ritual de cortejo que su pareja hace cuando quiere tema. Dicen que este es siempre el mismo: aburrido, monótono y poco creativo. Las caricias y los besos son siempre el preludio de un deseo de mantener coito, nunca lo dejan en gestos de afectividad y esto no les gusta.

Y ante todo este panorama de libidos ausentes, habilidades y estrategias de evasivas inteligentemente elaboradas, ¿qué piensan, qué hacen los varones?

Fdo.: Raquel Díaz Illescas.

martes, 14 de febrero de 2012

El Deseo sexual de las mujeres

El sexo funciona muy bien cuando se le deja a su aire, sin presiones y sin obligaciones. Tomarse un descanso es muy bueno porque nos limpia y nos devuelve la ilusión. Por eso, no te preocupes que, como la primavera, el deseo siempre vuelve. (Pilar Cristóbal).


Un alto porcentaje del bajo deseo o ausencia de deseo sexual de las mujeres tiene un origen psíquico o social, llamado Deseo sexual inhibido (DSI). Conocido comúnmente por la “apatía sexual” o “falta de deseo sexual. Se da en aquellas personas que no tienen apetito sexual, o no se sienten atraídas por el sexo o cualquier conducta relacionada con el mismo.

La falta de deseo sexual de las mujeres no sólo tiene que ver con la carencia subjetiva de interés por realizar el coito. Como hemos indicado, incluye el desinterés por toda conducta sexual, como el masturbarse, pensar en el sexo, tener fantasías sexuales, leer o visionar material erótico, percibir en clave erótica el atractivo de las personas y menos aún el de su compañero/a sexual y por supuesto, la ausencia de sensación de frustración si no se puede dar rienda suelta a la sexualidad. Esto, por el contrario, muchas mujeres lo viven como una liberación.

Social y culturalmente a las mujeres se nos ha atribuido aquello de “nunca tener ganas”, de que el sexo nos gusta o apetece menos que a los hombres, e incluso que lo necesitamos menos que ellos.. Es verdad que en el pensamiento de muchos hombres se encuentra instalada esta creencia, e incluso la han llegado a interiorizar como algo natural de las diferencias de los sexos, sin duda motivada por las reiteradas negativas de su pareja a mantener relaciones sexuales. Pero esto no podemos darlo como algo real, aunque sí lo sea la manifestación que algunas mujeres muestran a los intentos frustrados de sus parejas por mantener encuentros eróticos…

Y es que la manifestación o expresión de la sexualidad puede ser muy diferente de una persona a otra, y por supuesto de una mujer a otra, y de hecho lo es, como lo es la vivencia que cada persona tiene o ha tenido de la sexualidad. Otra cosa es entender las causas que motivan este aparente desinterés por todo lo que tenga que ver con el sexo y que iremos viendo.

Hay mucha bibliografía y manuales de consulta para saber y conocer algo más de la sexualidad de las mujeres, pero no vas a encontrar uno que te diga las causas concretas que hacen que tu pareja (la tuya y no la de otros hombres) rehúya cualquier acercamiento que lleve consigo una relación sexual. Esto quiere decir que, como ya he indicado, movernos en las generalidades no suele ser aconsejable y en la sexualidad menos. Es importante saber y conocer los gustos y preferencias de tu compañera sexual: si es más de deleitarse con las caricias y los besos por todo el cuerpo o por el contrario es más genital; si prefiere algo rápido o le gusta tomarse tiempo; si prefiere la ternura en las aproximaciones o por el contrario es más lanzada y le gusta decirte y que le digas cosas “guarras”.

Muchas mujeres activan su deseo sexual desde la ternura, y si este recurso no se pone en funcionamiento convenientemente, no habrá sexo y la afectividad se irá ausentando en silencio pero dejando huellas de dolor. Es verdad que a muchos hombres les cuesta entender esto y más aún ponerlo en práctica, pero esto es así. De manera que si no permites que tu pareja permanezca abrazada a ti el tiempo que quiera o necesite cada vez tendréis menos relaciones sexuales, más distanciamiento y menos intimidad. Tú eliges.


Fdo.: Raquel Díaz Illescas