martes, 12 de junio de 2012

El mejor amigo del hombre ¿o no?

Nadie ama a su patria porque es grande, sino porque es suya –Séneca-


Cola, pilila, falo, polla, minga, rabo, nabo, cipote, verga, miembro viril, miembro vertedor, picha, churra… Así mismo es común que cada pareja tenga una forma “cariñosa” para dirigirse a tan relevante personaje sexual (“el nene” “el hermanito”, “el tiburón”, “la tonta”…). Camilo José Cela dedicó un volumen de su “Diccionario secreto” a los diversos nombres de este órgano.

El pene ha sido desde hace décadas, símbolo de fuerza y poder. Será su tamaño, grosor y la capacidad de mantenerlo durante mucho tiempo erecto lo que le otorgue el calificativo de “machote” a su benefactor.

En todas las sociedades el pene ha sido motivo de atención y preocupación. La cinta métrica ha acompañado al género masculino desde su infancia y hasta su vejez.

Un alto porcentaje de hombres ha medido alguna vez su tan preciado miembro, casi siempre con el ánimo de saciar la curiosidad “del macho ibérico”; otros han preferido dejarlo en la tentación, por aquello de no lastimar su ego....

Pero acaso ¿Hay una medida “estándar” por la que podamos calificar a un pene de apto o no apto? Y sobre todo y lo más importante ¿hay una medida “tipo” para satisfacer sexualmente a una mujer? Para la primera cuestión parece que algunos científicos han dedicado sus estudios a investigar este asunto y establecen como la media del pene entre los 13 y 15,5 cm. de largo y de 2 a 3 cm de diámetro. Lógicamente en estado erecto, que nadie se alarme. Lo que no quiere decir que un pene más pequeño no pueda hacer las delicias de una mujer entre las sábanas.

Las leyendas urbanas sobre aspectos que pueden representar el tamaño del pene son infinitas, pero ninguna de ellas tiene una base científica detrás que la respalde, hasta el momento; pero parece que todavía a algunos caballeros les sirve para entretener sus momentos de hastío: aquellos que encuentran relación entre el tamaño de sus dedos de la mano, el tamaño de la nariz o el de los pies con el del pene. Muchos caballeros con estupendas narices o pies grandes, habrán comprobado lo absurda de esta afirmación, así como aquellos de pies o nariz pequeña. Es verdad que esta creencia a alguno le venga bien y a otros les toque “aclarar “el error.

Y entonces viene la constante pregunta ¿El tamaño importa?

Y es que digamos lo que digamos los sexólogos, o escribamos acerca de este mito e incluso lo expresemos en el ámbito clínico, lo cierto es que el tamaño del pene sigue siendo un tema que preocupa y ocupa a los hombres, ya sean jóvenes o entrados en años. Y una prueba de ello es el elevado número de consultas que se llevan a cabo en internet interesándose por todo lo que tiene que ver con el tamaño de su miembro viril, y qué hacer para que su tamaño sea mayor; así como las consultas que realizan a urólogos, sexólogos y psicólogos. El tamaño del pene es causa de sufrimiento y frustración para muchos hombres; esto es una realidad.


¿Es la tuya?

Si te apetece puedes contestar al siguiente cuestionario:
El pene ¿Qué lugar ocupa en tus relaciones sexuales?

Seguiremos...

 
Fdo.: Raquel Díaz Ill

domingo, 10 de junio de 2012

Educación sexual en niños y adolescentes ciegos y con deficiencia visual

Argentina
Testimonios de la implementación del Programa de Educación Sexual Integral en una escuela de educación especial.:

Niños y adolescentes ciegos y con deficiencia visual.

En el camino de su casa le quisieron dar un beso…

No le gustó el beso en la boca porque era una mujer…

Lo que te gusta no es un asco…

La educación sistemática.

Los límites.

Yo te quiero querer…

Yo te quiero acariciar…

Amor, cariño, dulzura…

Hablar de todo, sin miedo.

A veces sueño y pienso…

Ahora lo voy a contar: “Una vez me enamoré”.

Y es que a veces lo normal pasa a ser extraordinario.

Enlace: 
         
Fdo. Raquel Díaz Illescas.


martes, 5 de junio de 2012

El pene ¿qué lugar ocupa en las relaciones sexuales?

Cuestionario para ELLAS y también para ELLOS.

 
Enviad las respuestas a: sexpositiva@gmail.com


                                             O a mi blog: http://sexualidadpositiva.blogspot.com/


En todas las sociedades el pene ha sido motivo de atención y preocupación. La cinta métrica ha acompañado al género masculino desde su infancia y hasta su vejez.

El pene ha sido desde hace décadas, símbolo de fuerza y poder ¿Será su tamaño, grosor y la capacidad de mantenerlo durante mucho tiempo erecto, lo que le otorgue el calificativo de “machote” a su benefactor?

En consulta decimos a nuestros pacientes que el tamaño del pene no importa, así como su grosor, pero ¿qué ocurre entre las sábanas?

Este cuestionario es para vosotras y también para vosotros, seas hetero, homo o bisexual; tengas pareja o te guste picar aquí y allá… seas persona con diversidad funcional (con discapacidad) o cultural…

Os invito a profundizar desde vuestras vivencias, que no profesionales, a que me contéis y que compartáis conmigo, vuestras experiencias con el pene.

También es importante que me dejes saber algo de ti:

 Edad.

 ¿A qué te dedicas? Tu nivel de estudios.

 ¿Dónde has nacido? ¿Dónde resides en la actualidad?

 Situación afectiva/sexual (estás casado/a, soltero/a, separado/a, divorciado/a, viudo/a, tienes pareja “formal”, ¿Tienes amante?, te encanta disfrutar de tu soltería, rollos de una noche u ocasionales, tienes pareja pero te gusta “golfear” aquí y allá, te cuesta encontrar pareja, no la quieres…) ¿Vives con tus padres? Cuéntamelo todo, con tantos pelos y señales como seas capaz.


Cuéntame algo de ti…

¿Cómo eres físicamente? ¿Qué habilidades tienes para la conquista?

¿Cómo te gustan los hombres/mujeres?

Háblame de tus gustos y preferencias

Olvídate de los monosílabos y de las parquedades, regálame tus experiencias con sus detalles…


El pene

¿Qué valor le das al tamaño del pene de tu pareja sexual? Si un hombre tiene el pene pequeño ¿te gusta menos o deja de gustarte? ¿Te excitan los penes grandes? ¿Cómo te gusta que sea el pene de tu compañero sexual (largo, grueso, pequeño, delgado, de gran tamaño…)? ¿Has dicho alguna vez que “NO” a un chico por el tamaño de su pene? ¿Influye en ti el tamaño del pene para tu disfrute? ¿Piensas que el sexo sin penetración no tiene sentido? Si el tiempo de penetración es breve ¿Te quedas insatisfecha? ¿Si no hay penetración no hay sexo? ¿Qué protagonismo le das al pene en tus relaciones sexuales? ¿Te mosqueas si tu pareja sexual no cumple tus expectativas? ¿Qué le dices? ¿Qué esperas de él? Entre las sábanas ¿te olvidas del tamaño de su pene?

Para Vosotros…

Una vez hayas respondido a la parte “Cuéntame algo de ti”. Pasa al cuestionario. Intenta ser lo más explicito posible.

Y tú caballero ¿Qué piensas de tu pene?

¿Te sientes satisfecho con su tamaño, grosor? ¿Crees que las mujeres prefieren un pene grande y sobre todo muy duro? ¿Te ha fallado alguna vez la erección? Y tu eyaculación ¿la controlas? ¿Crees que lo que realmente les gusta a las mujeres es que aguantes mucho tiempo con él duro y erecto? De las relaciones sexuales ¿el coito es la parte fundamental? Si tu pene no responde ¿no hay sexo? ¿Se ha enfadado alguna vez alguna de tus parejas sexuales por no “dar la talla”? ¿Qué protagonismo le das a tu pene en una relación sexual? ¿Qué es para ti disfrutar de un encuentro sexual?

Gracias por tu colaboración. Algunas de vuestras respuestas formarán parte del libro que estoy escribiendo.

Fdo.: Raquel Díaz Illescas.

lunes, 28 de mayo de 2012

Cuestionario para ELLAS. ¿Cómo está tu deseo sexual en este momento?

¿Cómo está tu deseo sexual en este momento?

Enviad las respuestas a: sexpositiva@gmail.com


A lo largo de las últimas semanas hemos venido hablando mucho del deseo sexual, pero sobre todo de la inapetencia sexual de las mujeres.

Parece que unos y otras no nos ponemos de acuerdo en eso de intercambiar afectos y fluidos varios entre las sábanas.

Una vez más y como en otras ocasiones, pido vuestra colaboración para responder a este “indiscreto” pero interesante cuestionario que nos permitirá conocer algunos aspectos del deseo sexual de las mujeres.

Te pido que por unos momentos, intentes desnudarte ante el teclado. Olvídate, aunque sea por unos minutos de lo “correcto”, de eso que se espera que digas. Deseo que dejes a un lado tus prejuicios, tus vergüenzas y las formalidades que se te presuponen.

Este cuestionario es para VOSOTRAS, seas hetero, homo o bisexual; tengas pareja o seas una casquivana o aventurera… seas persona con diversidad funcional (con discapacidad) o cultural… y es a vosotras chicas, señoras, señoritas, y damas todas, a quienes os invito a profundizar desde vuestras vivencias, que no profesionales, a que me contéis y que compartáis conmigo ¿cómo es vuestro deseo sexual en este momento?

También es importante que me dejes saber algo de ti:

 Edad.

 ¿A qué te dedicas? Tu nivel de estudios.

 ¿Dónde has nacido? ¿Dónde resides en la actualidad?
 Situación afectiva/sexual (estás casada, soltera, separada, divorciada, viuda, tienes pareja “formal” ¿Tienes amante? Te encanta disfrutar de tu soltería, rollos de una noche u ocasionales, tienes pareja pero te gusta “golfear” aquí y allá, te cuesta encontrar pareja, no la quieres…) ¿Vives con tus padres? Cuéntamelo todo, con tantos pelos y señales como seas capaz.

Primero lee detenidamente las cuestiones planteadas y después ponte a escribir, deja a un lado el orden, sólo debes pensar en tus vivencias.

Olvídate de los monosílabos y de las parquedades, regálame tus experiencias con sus detalles…

Cuéntame algo de ti…

¿Cómo eres físicamente? ¿Cómo llevas el pelo? ¿Cómo te gusta vestir (clásica, moderna, hippy, etc.)? ¿Practicas algún deporte? ¿Te depilas el pubis y/o usas cremas para el cuidado corporal o facial? ¿Qué método anticonceptivo usas en tus relaciones sexuales? ¿Llevas algún piercing? ¿Te consideras guapa, atractiva, interesante? ¿Qué te gusta de tu físico? ¿Te gusta la noche, bailar? ¿Qué les gusta a los chicos de ti? ¿Eres buena conversadora? ¿Tienes artes de seducción? ¿Cuáles? ¿Ligas? ¿Llevas preservativos en el bolso? ¿Les entras a los hombres? ¿Le dedicas tiempo al sexo? ¿El sexo sin penetración no tiene sentido? ¿Qué no harías jamás? ¿Crees que una relación puede mantenerse si no funciona el sexo? ¿Qué piensas del débito conyugal? ¿Has mantenido sexo con otra mujer? ¿Cómo fue? ¿Te gustó la experiencia? ¿Has sido alguna vez infiel a alguna de tus parejas? ¿Qué te motivó a serlo? ¿Has contratado alguna vez los servicios de un gigoló? ¿Te gustó? ¿Cómo fue la experiencia? ¿Qué hubo de diferente?

¿Cómo te gustan los hombres/mujeres?

¿Tienes un ideal? ¿Qué tipo te gusta? (Alto/as, bajo/as, gordito/as, delgado/as, con mucho o poco culo, con mucho o poco pecho…) ¿Cariñoso/a, tierno/a; sensible, duro, detallista…? ¿Depilado/a? Si no te gusta físicamente un hombre/mujer ¿te vas a la cama con él/ella? ¿Ante qué tipo de hombre/mujer no puedes resistirte? ¿Te gusta tomar la iniciativa o que la tomen? ¿Cómo te gusta que sea en la cama? ¿Te gustan los/las sumisos/as, canallas…? ¿Y de quién te enamoras? ¿Tienes preferencias por los/las europeos/as, americanos/as, orientales, africanos/as…? ¿Sientes rechazo sexual hacia una persona con diversidad funcional (con discapacidad)? ¿Has mantenido alguna vez relaciones sexuales con una persona con diversidad funcional? ¿Cómo fue la experiencia? Tus gustos y preferencias ¿Son distintos si son solo para acostarte con él/ella que si lo son para tener un proyecto de vida? ¿Qué valoras en tus amantes?

Mi deseo sexual…

¿Cómo está tu deseo sexual en este momento? ¿Cada cuántos días practicas sexo? ¿Te gustaría hacerlo más a menudo? ¿Adoptas un papel activo o pasivo en el sexo? ¿Tu deseo sexual ha sido mayor o menor que el de tus parejas? ¿Ha sido igual con todas tus parejas? ¿Qué las diferenciaba? ¿Mantienes relaciones sexuales por deseo o por obligación? ¿Pones o has puesto alguna vez excusas para no mantener relaciones sexuales? ¿Tu pareja respeta tu “no deseo”? ¿Te insiste? ¿Se enfada? ¿Cuál es tu reacción? ¿Hay algún método de persuasión que te haga cambiar de opinión? ¿Cuál? ¿Qué motiva tu bajo deseo sexual? ¿Qué necesitarías para activar tu deseo? ¿Piensas que tu libido ha disminuido con el tiempo? ¿Qué situaciones inhiben o bloquean tu deseo sexual? ¿Hay alguna frase o palabra que hace que tus ganas se esfumen? ¿Crees que una relación puede funcionar aunque el sexo no sea muy placentero? ¿Te has enganchado a alguien por puro placer sexual? ¿Piensas que a las mujeres les gusta menos el sexo o lo necesitan menos que los hombres?

Gracias por colaborar en este interesante proyecto. Si alguien no quiere que sus respuestas formen parte del libro que estoy escribiendo, por favor que lo indique.  
Fdo.: Raquel Díaz Illescas.

domingo, 20 de mayo de 2012

Ah! ¿Hoy toca?

Uno de los temas que más conflictos y desavenencias ocasiona en la convivencia de pareja es la frecuencia de las relaciones sexuales. En muchas parejas, más de las que se dicen, los encuentros amorosos han pasado a formar parte del recuerdo...

Es verdad que cuando la pareja llega a un estado crítico en su relación, alguno de sus miembros intenta arreglar “el problema”. El sentimiento de culpa se activa en el miembro de la pareja que no desea y entonces empieza la fase de poner el sexo como algo más que debe hacer en su vida de pareja. La mujer es generalmente quien comienza las maniobras para ponerse en disposición de “consentir”, porque ganas, lo que se dice ganas, de chuperretearlo no tiene…. Llega la noche y la dama en cuestión:

Se mentaliza de que es algo que debe hacer, que ya son muchos días, semanas y en algunas ocasiones meses, rehusando los acercamientos sexuales que su pareja estoicamente lleva a cabo cada “X” días. Una vez tomado aire y habiéndose dicho aquello de: “si después de todo es un momento, sólo tengo que espabilarle, el pobre acaba pronto...”

Hace mil y un esfuerzos para no quedarse dormida delante de la tele.

Se pone sus cremas de cada noche y se dirige a la habitación antes de que el señor en cuestión haya entrado en la fase onomatopéyica.

Saca de la cómoda el camisón que tiene guardado de la noche de bodas y lo arregla para intentar enfundarse por un rato en él.

Se mete en la cama y le toca suavemente con un pie... Y es cuando al caballero en cuestión se le ocurre decir aquella frasecita tan inapropiada de: ¡Ah! ¿Que hoy toca?

Ella, que pocas o ninguna gana tiene de ponerse a tono, pero que sin embargo ha hecho esfuerzos para llegar hasta donde está, siente como un calor que le cuesta contener. Le va subiendo a la cabeza y le baja hacia una lengua que espera ansiosa de lanzar soeces improperios hacia ese hombre que le mira incrédulo, pero que está dispuesto a no desaprovechar tal acontecimiento.

Ella intenta controlar su respuesta: ¡pues mira sí, tocaba, pero ya no toca! A lo que le habría añadido algunas palabritas más... Sin embargo como se ha preparado ante posibles reacciones de éste, y quiere que las cosas vayan mejor, toma aire y sigue su artimaña haciendo como que no ha oído nada.

Pero la frasecita se queda grabada en ambos. Para quien la recibe, por lo mucho que le fastidia y las pocas ganas que le quedarán de repetir y para quien la dice, porque acabará formando parte de sus coletillas. Pero ¿alguien le dice al buen señor que ésta puede acabar con su relación de pareja? Porque un día muy probablemente, los improperios contenidos decidan tomar aire si nadie les pone freno.

Y esto ¿cómo se soluciona?

Comunicándose. Verbalizando aquellas cosas, palabras o situaciones que nos desagradan, que nos hacen que nuestra libido se esfume. Es importante decir aquello que queremos que haga o deje de hacer nuestra pareja hacia nosotros. No esperar de ella que sea poco menos que clarividente.

Pasamos gran parte de nuestra convivencia afectiva y menos sexual (y a veces ni lo uno ni lo otro) esperando a que nuestra pareja haga lo que nosotros entendemos que debería hacer o decir, olvidándonos de que aunque nos conozcamos desde hace muchos años, ambos pensamos y sentimos de manera diferente y posiblemente también deseemos cosas distintas y de manera diferente, y no parece justo “estar probando a ver si se da cuenta, o a ver si sabe” tal o cual cosa. Comportémonos como adultos e intentemos tratar a nuestro compañero de vida como eso mismo, alguien que camina a nuestro lado y con quien queremos seguir compartiendo momentos de vida.

La sexualidad, como hemos dicho tantas veces, no es una obligación sino un derecho, una opción que puede vivirse con angustia o de manera muy placentera. En esto tú también eliges: ¿Cuál es tu elección?

Fdo.: Raquel Díaz Illescas.

domingo, 13 de mayo de 2012

Autoexamen testicular

..Ellos también deben hacer sus autoexploraciones.

El autoexamen testicular (TSE por su sigla en inglés) es un método sencillo que les permite a los varones examinar sus testículos a fin de asegurarse de que no existen bultos ni protuberancias inusuales que suelen ser el primer indicio de un cáncer testicular.


Aunque el cáncer testicular es poco frecuente en los adolescentes, suele ser el cáncer más común en hombres de entre 15 y 35 años, en términos generales. Es importante que realices un autoexamen testicular todos los meses a fin de familiarizarte con el tamaño y la forma normales de tus testículos, lo que te permitirá descubrir la presencia de algo diferente o anormal en el futuro.


Esto es lo que debes hacer:


• Lo mejor es realizar el autoexamen testicular mientras estás tomando una ducha o un baño caliente, o inmediatamente después. El escroto (la piel que recubre los testículos) está más relajada en ese momento, lo que facilita el examen.


• Examina un testículo por vez. Debes hacer girar cada testículo entre los dedos de ambas manos (aplicando una leve presión). Coloca los pulgares sobre la parte superior del testículo, con el índice y el dedo mayor de cada mano detrás de éste, y luego hazlo girar entre los dedos.


• Tienes que sentir el epidídimo (el conducto que transporta los espermatozoides), una especie de cordón blando que duele un poco si se lo presiona, ubicado sobre el borde posterosuperior de cada testículo. Éste es un bulto normal.


• Recuerda que uno de los testículos (en general, el derecho) es apenas más grande que el otro en la mayoría de los varones. Esto también es normal.


• Cuando examines cada testículo, trata de detectar bultos o protuberancias en el frente o los costados. En ocasiones, los bultos son tan pequeños como un grano de arroz o una arveja.


• Si notas algún tipo de hinchazón, bultos o cambios en el tamaño o el color de un testículo, o si sientes algún dolor o alguna molestia en las ingles, consulta de inmediato a tu médico.


Los bultos o la hinchazón no implican la presencia de un cáncer, pero el médico debe examinarlos lo antes posible. El cáncer testicular casi siempre tiene cura si se detecta y trata a tiempo.


Vía: http://kidshealth.org/teen/en_espanol/sexual/tse_esp.

martes, 1 de mayo de 2012

¿Qué hacer ante el bajo deseo sexual? (II)

Podemos  disfrutar de la sexualidad tanto como seamos capaces de desprendernos de nuestros miedos y prejuicios.

...Y al igual que ponemos en forma nuestro cuerpo con el ejercicio para tener una vida más saludable, así también es necesario entrenar la comunicación, pues así seremos más capaces de expresar aquello que deseamos o sentimos sin herir u ofender a quien queremos; mostrar comprensión, resolver las diferencias con sensibilidad y respeto por los sentimientos de cada uno, aprender cómo expresar la ira de manera constructiva y reservar el tiempo para las actividades juntos, al igual que mostrar afecto con el fin de estimular el deseo sexual.

Muchas parejas también necesitarán concentrarse directamente en la relación sexual. A través de la educación y las tareas de pareja aprenden a aumentar el tiempo que le dedican a la actividad sexual, a ser más creativos y menos coito céntricos. Algunas parejas también necesitan concentrarse en las formas de poder acercarse sexualmente a la otra persona de una manera más interesante y deseable, así  como saber rehusar una invitación sexual de una forma más respetuosa y afectiva.

También será necesario abordar directamente los problemas en la excitación sexual o en el desempeño que afectan el impulso sexual.

De esta manera, el tratamiento del bajo deseo sexual empezaría por determinar la causa o causas que están incidiendo, por lo que:

1.   Si la causa de la disfunción es de tipo físico, el tratamiento será de carácter  farmacológico y estaría a cargo de un/a profesional de la medicina. El terapeuta sexual apoyaría dicho tratamiento con una acción complementaria que supondría: Aprendizaje o reaprendizaje de situaciones placenteras si fuese necesario,  Información sexual y apoyo terapéutico si la vivencia de la disfunción generara malestar o  angustia.

2.   Si la causa de la disfunción es a nivel psicológico, el tratamiento se realizaría en forma de psicoterapia a cargo de un/a profesional de la Psicología, realizando el terapeuta sexual el mismo apoyo anterior.

3.   Si la causa de la disfunción es social, la intervención sería fundamentalmente pedagógica y el proceso a seguir sería el siguiente:

·      Análisis, reflexión y propuestas de cambio sobre ideas, valores y actitudes que están provocando angustia o miedo en las relaciones sexuales, estableciéndose la disfunción como mecanismo de defensa.
·      Planteamiento de un proceso de aprendizaje y erotización de su vida sexual con la utilización de diversas y variadas técnicas terapéuticas.

·      De apoyo a lo anterior, diferentes recursos terapéuticos  como: Placereados, habilidades de acercamiento, de comunicación, técnicas y ejercicios de relajación, terapia de pareja, cultivo de fantasías sexuales, etc. 

Cuando amamos y queremos a la persona con la que hemos elegido compartir un proyecto de vida, también deberíamos desear aprender que la sexualidad puede ser una vivencia placentera para ambos.

¿Qué hacer ante el bajo deseo? (I)

Fdo.: Raquel Díaz Illescas.