Si la sexualidad es sinónimo de placer ¿Qué hace que no sea esto lo que sienten algunas personas cuando la practican?; ¿Qué influencia tiene la educación recibida, los modelos sexuales? Para que la sexualidad sea gratificante, ¿qué lugar ocupa el coito?. En este blog, que he llamado “sexualidad positiva”, vamos a ir deslizándonos, con caricias, besos, lametones, y aquello que nos haga sentir bien, en una sexualidad placentera, en una sexualidad positiva….
VI Encuentro Iberoamericano de profesionales de la
sexología
Del 14 al 16 de noviembre en Córdoba
Viernes,
14 de noviembre de 2014
Hora: 9.00h
a 10.30h
MESA: Sexualidad y Calidad de Vida en las Personas
con Diversidad Funcional
Moderadora: María Honrubia Pérez
Descripción de
la realidad sexual en personas con diversidad funcional
Esther Sánchez
Erotismo con los cinco
sentidos
Raquel Díaz Illescas
Los usos y disfrutes del
asistente sexual en Coterapia
Rosa Montaña
La sexualidad como
práctica de inclusión. Estudio referencial a nivel estatal con CERMI
Natalia Rubio Arribas
Si decides acompañarnos en el Congreso de Córdoba,
no puedes perderte esta mesa (y no solo porque yo te espero...) las personas
que participan y su moderadora son un motivo para estar allí.
El erotismo está servido...
Sábado,
15 de noviembre de 2014
Hora:
16.30h a 18.00h.
TALLER: “Sedúceme a la
gallinita ciega”
¿Sabes seducir?
¿Cuáles son tus armas de seducción?
¿Cuáles son tus `puntos fuertes?
¿Quieres demostrar tus artes de seducción?
¿Te atreves a seducirme?
Te espero el sábado, 15 de noviembre en Córdoba...
No hay amor sin
instinto sexual
. El amor usa de este como una fuerza
bruta, como el bergantín usa del viento (Ortega y Gasset)
Te dije adiós sin
saber tu nombre. Ni siquiera me detuve en tu edad. Un “buenas noches y un
buenos días” fueron el puente donde caminarían primero mis emociones y más
tarde nuestros besos, caricias, miradas, susurros y fluidos con sabor a
esperanza...
... Qué te hacía reír o llorar; si tenias
brazos en los que cobijarte o sabanas ajenas de media noche; cómo amabas, o si
sabrías hacerlo; a qué sabían tus besos,
tus abrazos... Dónde empezaba tu deseo y acababa el mío se encontraban fuera de
mi conocimiento, pero sabía que nos encontraríamos nuevamente, no me preguntes
por qué, quizá porque mi deseo era demasiado fuerte y tu mirada demasiado
intensa.
Hoy después de sentir
tus ojos sobre los míos, tus besos, tus
manos, tus abrazos y tu sexo junto al mío,
siento que lo vivido contigo ha sido distinto, porque sin ser tú mi amor ni yo
tu vida, en unas horas tú fuiste quien yo más quería, quien yo más amaba y por quien yo me condenaría.
Este amor que vivimos
en un tiempo de horas finitas, sin medidas, sin pausas, no sé si es amor,
deseo, pasión o locura; este amor que carece de lógica y de cualquier razón camina en mi pensamiento
y te busca y te esquiva, y te necesita, y te desea y se resiste a seguir
cualquier norma o regla social que me
impida amarte.
Y cada día le pido a
quien me tiraniza un poco más de tiempo, un tiempo en el que pueda abrazarte
nuevamente, perderme en tus ojos y adentrarme en tu boca; un tiempo que me
permita dejarte ir sin irme yo también.
Contigo el pasado se diluye, el presente se
hace intenso y el futuro necesita de esperanza.
¿Cuánto amor
necesitamos tenernos para disfrutar esto que estamos sintiendo? ¿Es amor lo que necesitamos para seguir
amándonos, para empezar a caminar el uno junto al otro...?
El amor que yo
siento, nos daría para vivir toda una vida.
La
vida no deja de ser una gran paradoja: deseamos amar intensamente y cuando lo
conseguimos no sabemos qué hacer con ese amor, dónde colocarlo, situarlo, cómo
usarlo...
Amar
nos hace sentirnos vulnerables. Dejamos de controlar, de tener las riendas. Nos
olvidamos de tiempos que transformamos en gerundios. El deseo se instala en
nuestros días queriendo hacer presentes nuestros futuros. Nos enajenamos,
soñamos y dejamos volar a la imaginación
a espacios y tiempos que seguramente nunca compartiremos. Nos entregamos al otro
en ausencia de toda razón. Ponemos nuestro corazón a su disposición, para que
se lo coma, lo posea o nos lo robe.
Cuando
amamos intensamente, “dejar ir”, “desprendernos”, “aprender a soltar”, escapan
al lenguaje de los sentimientos y de las acciones para las que la persona
enamorada carece de voluntad para llevar a cabo.
Alguien se atrevería a decir ¿Cuánto tiempo necesita el amor para decir
que es amor lo que uno siente?
El
amor, la pasión, el deseo, el enamoramiento ¿conocen de edad?
El
amor ¿conoce de normas, de reglas sociales donde se diga a quien podemos amar,
desear o de quien podemos enajenarnos?
Las
mujeres ¿de quién podemos enamorarnos?
L
os hombres ¿de qué mujeres se enamoran?
¿Dónde
se encuentran escritos los límites para amar?
Las
mujeres sufrimos la tiranía de una sociedad que pone límites a nuestros deseos,
pasiones y sentires...
Podemos
amar, apasionarnos o enajenarnos de hombres que han superado o se encuentran en
la misma línea de salida que nosotras.
La
sociedad tiraniza nuestras arrugas, nuestros contornos, nuestra experiencia de
vida...Dejamos de ser “aptas” para onomásticas que se celebran, que no se
niegan.
Mujeres
maduras, bellas, inteligentes, independientes, estupendas, con cuerpos
experimentados, se enamoran, apasionan, aman, seducen y consiguen enamorar y hacer perder la cabeza a hombres más jóvenes.
La
inteligencia, la experiencia, el erotismo, el amor...¿dejan de ser un valor
cuando se habla de la diferencia de edad?
Perseguimos
utopías queriendo parar el paso del tiempo para poder consumir un amor que
deseamos vivir sin más.
Queremos parecer y estar más jóvenes de lo
que indica nuestro DNI. ¿Para qué?
Restamos
años a nuestra vida pasada, para parecer más jóvenes, más bellas, más deseadas,
y con más probabilidades de ser amadas ¿Por quienes?
Nos
dejamos tiranizar y premiamos a nuestro tirano
dando de lado a lo que sentimos.
Cuando
nos enamoramos nos olvidamos de reglas, de onomásticas, de tiempos. Es una cuestión de piel, sin más.
Te amo, te deseo y siento
que te quiero. Sueño y fantaseo con futuros que posiblemente nunca
compartiremos, pero cuando los pienso me permito vivirlos y sentir que es
posible.
Cuando me miras el
tiempo se para y mi cuerpo te busca sin medida. Deseo adentrarme en tu boca y
que tu sexo sea solo mío, y que yo sea para ti lo que tú más quieres, lo que
tú más deseas.
A mis labios vienen
cada noche los “te quiero” que silencio cuando te tengo.
Y si algún día este
amor deja de ser amor, en nuestra memoria estará que un día tú y yo nos amamos
por encima de toda norma, y que yo fui para ti “tu nena”.
Nadie tiene el poder
de hacerte daño mientras tú no lo permitas.
El ser humano busca incansablemente ser amado y tener a su
lado alguien a quien amar y con quien apasionarse y a veces este deseo le lleva
a sufrir inútilmente desgastando mucho amor y energías en un amor que llama
amor pero que no es amor, sino toxicidad para su vida.
Dejar de tener motivos para seguir al lado de alguien,
debería ser suficiente para tomar la decisión de desvincularse; sin embargo
parece ser que esto no es suficiente para hacerlo.
Desvincularse afectiva y/o sexualmente de alguien, conlleva
además de la voluntad de querer hacerlo, precisa de un objetivo y de una
acción.
¿El objetivo?
Aprender a sentirse bien con una misma, incluso en los
momentos de soledad. Nadie te va a dar lo que tú no tengas.
Ver la experiencia como un “fracaso controlado”. Las vivencias nos sirven, aunque a veces lleguemos a dudarlo.
Estar al lado de alguien que te quiera, valore, respete, desee y para quien seas una parte
importante de sus días. Ese alguien a quien tú reconozcas como la persona que
quieres como compañera para tu vida.
¿La acción?
Rechazar, toda relación con tintes de toxicidad.
Y si estás en ella, poner punto y final. Pensar en ella,
hablar de ella, vigilar y controlar dónde, cómo y con quien está, no te ayudará
a conseguir tu objetivo. El proceso no
es fácil, pero la recompensa merece la pena.
Los objetivos y las acciones se encuentran íntimamente relacionados.
Saber qué es lo que queremos y necesitamos a nuestro lado para sentirnos bien
es algo que nos permitirá saber y entender hacia donde tenemos que ir y qué
debemos hacer para conseguir nuestro objetivo.
Cuando se ama, quiere y desea a otra persona el proceso de
desvinculación es complicado y doloroso en la mayoría de las ocasiones y se
necesitan pocos motivos para justificar comportamientos poco saludables: “habrá tenido mal día…; es que yo tampoco actué
bien…; me quiere…; con el tiempo cambiará…”.
Y es que, cuando no nos sentimos queridos, deseados,
cuidados, valorados, apreciados y respetados el seguir al lado de alguien deja
de tener sentido si no es en un contexto de toxicidad y dependencia, el que está siempre abierto para recibirnos.
Las personas tóxicas no se relacionan desde el amor, los
afectos y los cuidados hacia el otro, se relacionan desde la insatisfacción y
el egocentrismo.
A veces nos empeñamos en mantener relaciones que desde sus
comienzos están avocadas al fracaso. La compatibilidad es importante a la hora
de emparejarse pues aquello de que los polos opuestos se atraen no deja de ser
un dicho que puede resultar atractivo en los comienzos pero que deja de serlo
en la convivencia. Quizá tener un equilibrio, “un puntito” que nos mantenga
activos sería lo deseable.
La vida es demasiado bonita como para pasarla sufriendo, para
estar en el lodo. La dependencia amorosa no es amar, es destruir el amor.
¿Y cómo sabrás que te aman de manera sana=
Porque cuando alguien te ame te hará sentir agustito, tal cual eres. Sin más.
No necesito motivos
para quererte, desearte y amarte, necesito motivos para seguir a tu lado...
En el proceso de creación de vínculos y de acoplamiento con
el otro, las necesidades emocionales, amorosas o/y sexuales van dejándose
sentir, pues para cada uno de nosotros lo que queremos o necesitamos para
sentirnos bien y estables, puede ser diferente, o más aún el grado o intensidad
en que requerimos sentirlo.
Y es que en cualquier tipo de vinculación, sobre todo la
amorosa, sería importante e interesante saber en qué punto del continuo de esa
dimensión nos encontramos, si deseamos, queremos o nos conviene seguir al lado
de la persona amada para construir algo a su lado. A veces
es simplemente plantearnos algunas cuestiones,
y que cada cuál puede adaptar a su vivencia y sobre todo a sus
necesidades interpersonales:
Cuando te miro ¿qué veo? Lo que veo ¿me gusta?
Cuando me miras ¿Cómo me siento?
¿Qué siento cuándo estás cerca de mi?
¿Cómo me siento cuando no estás cerca?
¿Me siento cuidado/a cuando estoy a tu lado? Y aunque esté
lejos ¿siento que me cuidas?
Cuando estoy a tu lado ¿me siento tranquilo/a, seguro/a,
relajado/a...?
¿Confío en ti?
Cuando me hablas ¿me haces sentir especial?
Me siento orgulloso/a de ti?
Hablar de ti a mis amigos ¿me produce satisfacción? ¿Vergüenza?
Cuando nos comunicamos ¿lo hacemos desde el respeto, desde
el afecto?
Cuando te expreso cómo me siento ¿empatizas conmigo?
¿Me gusta hablar contigo?
Cuando hablo contigo ¿siento que me enriquece?
Me interesan tus proyectos, tus ideas, tus inquietudes?
Cuando estás contento/a
¿me hago cómplice de tu alegría, lo disfruto contigo?
Cuando estás triste ¿deseo abrazarte y que lo compartas
conmigo?
Cuando pienso en futuro ¿estás tú?
¿Deseo besarte, acariciarte y abrazarte?
¿Te deseo y me siento deseado/a por tí?
¿Te quiero porque te necesito, o te necesito porque te
quiero?
Si pienso en que puedo perderte ¿cómo me siento?
Si decidiera dejar de estar a tu lado ¿qué ganaría?
¿Qué perdería dejando de estar a tu lado?
Lo que no me gusta de ti ¿es lo suficientemente importante
para mi estabilidad emocional?
¿En este momento siento que eres la persona con quien quiero
compartir proyectos, afectividad, sexualidad, vivencias...?
Bucear en nuestras necesidades nos permite adentrarnos en
nuestros c deseos, aquellos que olvidamos tener y necesitar para sentirnos valiosos. Intentemos cada cual dar respuesta a nuestras
preguntas, aquellas que nos ofrecerán un conocimiento sin duda interesante a
cerca de lo que queremos y a quien queremos a nuestro lado.
Que el descenso a tu deseo te sea provechoso para quererte
un poco más.
Necesitamos motivos para estar juntos y para dejar de estarlo...
A través del cine, la literatura
y la cultura popular, nos han metido a cucharadas el amor como un estado de
pasión permanente, intenso y con fecha
de caducidad. Un estado en la vida que
hay que vivirlo siendo conscientes de que con el paso del tiempo se irá
apagando, y entonces si esto es así ¿qué
nos queda?
Más que hablar de la temporalidad
de los estados del enamoramiento o que este
pueda ser eterno, lo realmente interesante seria entender que es posible alimentar la pasión interpersonal de una u
otra forma y que, como dice Félix López, “
...lo decisivo es la decisión de estar juntos y la satisfacción de estar
juntos, con un grado u otro de pasión sexual. Es un error creer que basta con
la pasión del enamoramiento o que hay que seguir sintiendo de por vida la
conmoción mental, física y afectiva de la pasión, para que la pareja tenga
sentido”.
Pero lo cierto es que cuando
amamos, deseamos la pasión por la presencia, la compañía, las caricias, el
afecto y el sexo del otro, siendo este deseo más intenso en las primeras etapas
del enamoramiento, o eso que se dice “del irse conociendo”. Y en este proceso de
conocimiento y acoplamiento con el otro es cuando empiezan a germinar las
inseguridades, las preguntas sin respuesta, el miedo al abandono y la pérdida;
y es entonces también cuando empezamos a
medir el grado e intensidad con que nos sentimos amados, deseados y queridos
por el otro, y en qué medida nosotros amamos, queremos y deseamos su presencia
en nuestros días.
La clave quizá no esté tanto en
poner en valor nuestro grado de pasión, sino como sigue diciendo Félix López,
“...lo que tiene sentido es tener motivos
para estar juntos, estar satisfechos de estar juntos y gozar de estar juntos.
Porque, en el fondo, lo que verdaderamente necesitamos es estar seguros de que
el otro nos ama -eso nos hace valiosos, dignos de ser amados- y seguros de amar
al otro -es decir, sentirnos a la vez capaces de amar- en definitiva, sabernos
amantes amados o amados amantes”.
En los comienzos de la
vinculación amorosa, las personas necesitamos saber dónde estamos situadas con
el otro, lo necesitamos para poder establecer pactos y códigos de intimidad que
nos permitan poner en orden nuestras emociones. Pero en muchas ocasiones alguno
de los miembros , o ambos no son capaces de darle nombre a lo que sienten ni
siquiera a la vinculación que se está creando entre ellos.
¿Amigos con derecho a roce,
“Folla-amigos”, “una aventura”, personas que se están conociendo con fines
comunes, pareja...?
En “esta relación” ¿hay
exclusividad?
Es el miedo al compromiso lo que
lleva a algunas personas a no abandonarse a las caricias descontroladas, a los
besos de media tarde o a la complicidad de las miradas furtivas. Y es entonces
cuando el verbo se silencia y se esconde para más tarde hacerse reproche en
busca de un “te quiero”.
La vivencia de intensidad,
desprendimiento y pasión que regalan las primeras etapas del enamoramiento no
siempre son vividas, expresadas y ni siquiera sentidas de la misma forma y
manera en sus miembros, provocando en muchas ocasiones desajustes emocionales
en el proceso de vinculación, que hace de esta maravillosa experiencia un
“fracaso no siempre controlado”.
Y a caso, ¿es la intensidad del
deseo por el otro, la pasión o los susurros amorosos los que nos hacen saber lo
que necesitamos estar cerca del otro?
Y si le dedicáramos un tiempo a
pensar ¿qué motivos tengo para seguir a tu lado?
Somos
seres para el contacto y la vinculación y pasamos gran parte de nuestra vida
intentando vincularnos afectiva y sexualmente con otras personas, aunque a
veces el camino que utilizamos para hacerlo no sea el más adecuado y el que nos
lleve a conseguir nuestro objetivo, aquel que acabamos transformando en deseo.
La
intimidad afectiva, la sexual, el lenguaje que atrapa las caricias y los besos
regalados, los abrazos cálidos, los añorados, los necesitados… todos,
absolutamente todos, forman parte del
gran mundo de los afectos que cada
día despierta hambriento en busca de
unos labios a los que besar, a los que
dibujar al otro lado de un auricular...
Los
afectos se necesitan, se esperan, se desean, se sueñan, se imaginan,
Se
aprende a ser afectivo ¿como se aprende el griego? Pero ¿cuánto tiempo necesita
un ser humano para aprender a amar , a acariciar, a coger una mano que espera,
a abrazar un cuerpo que vibra, a besar con sus labios la boca que silencia los
“te quieros”?
¿Necesitamos de los afectos para amar, para que nos amen?
Si,
absolutamente si. Necesitamos sentirnos
queridos, valorados, apreciados, estimados, deseados y cuidados... y también
necesitamos alguien a quien querer.
Los
afectos se gestan en la infancia y van creciendo en la adolescencia para ya en
la edad adulta podamos ser capaces de amar y ser amados sin miedos ni
inseguridades que dificulten que disfrutemos del contacto y la vinculación con
otras personas.
Hay
seres que desconocen los afectos y caminan bajo el manto del iglú. Hay quienes
un día descubren por qué están solos y simplemente se lamentan. Hay quienes
desearían ser afectivos pero sienten miedo de serlo. Hay para quienes el miedo
a la perdida les hace acercar su mano a quien espera. Hay quien nunca conocerá
el gran atlas de los afectos porque ello significaría dejar “la zona de
confort” para relacionarse desde el
adulto. Hay quien desearía saber decir “te quiero” y sentir…pero no sabe cómo
hacerlo, aunque si dónde encontrarlo.
Las personas
necesitamos códigos de intimidad para relacionarnos de forma saludable,
afectiva y sexual. Códigos que nos
permitan sentirnos seres importantes y especiales para otras personas.
Necesitamos códigos sin fronteras que permitan al verbo caminar seguro sin
miedo al tropiezo. Necesitamos de los espacios que da la intimidad para acoger
a los susurros de media noche o a las lágrimas que escapan en una mañana….
No quiero otros códigos que los de la
intimidad contigo, los códigos que me acarician, los que me hacen sentirte
cerca…
Quiero
aprender códigos que me enseñen
a decirte “te quiero”, aquellos que me permitan escucharte decir “te
necesito cerca, a mi lado…”
No quiero otra forma a tu lado que no sea la
de la pasión y los tiempos calmados y serenos.
Te echo de menos, y no quiero… Tengo miedo de matar lo que
siento.
Y es que amor mío, tú ese amor carente de afectos,
Tú ese amor que no es amor porque nunca mis
labios te pronunciaron, sin embargo eres amor, sin tu saberlo, sin tú si quiera
quererlo lo fuiste por un tiempo, un tiempo infinito que duró unas horas bajo el pentagrama de
meses de primavera y verano.
Tú quien yo sentí especial en noches sin
sueño, cuando las horas eran minutos y el día eterno.
Tú que has jugado al escondite con los te
echo de menos, te necesito, con los te quiero…los has ahogado antes de que
fueran capaces de mirarme.
Tú de quien no sé nada y de quien sé todo,
todo lo que tú quieres que sepa.
Y en una madrugada se instala mi memoria, esa que no me deja, están
tus manos sobre mi piel y tus besos y tus preguntas sin respuesta. Una noche en
la que decidiste saber quién era y dejaste los miedos a los que más tarde te
abrazaste.
Yo quien me hice cómplice de tus códigos,
quien sentí adivinar tu pensamiento. Yo quien pone orden a tus emociones y no
soy capaz de ordenar las mías.
Te he echado de menos y quiero dejar de
hacerlo.
Hoy con la mirada serena, sabia y algo
cansada me permito como ya lo hiciera mirándote a los ojos decirte ¡“en tu puta
vida”!
Y es que quien no conoce de afectos conoce el
lenguaje de los adentros. Quizá algún día cuando seas capaz de mirar de frente
a tus miedos, quizá seas capaz de transmitir con tus manos, con tus labios, lo
que a mi un día me hiciste sentir con tu verbo.
Y aún sin ser yo quien esté ese día, las palabras que hoy te escribo te
sirvan.
No me eches de menos, échame de mas y
“permíteme vivir”, vivir como yo deseo,
como yo quiero, como yo necesito en este punto de mi vida.
Si te preguntas si te he querido, te diré si,
sin vergüenzas, ni orgullos, ni miedos. En ausencias de vivencias, es cierto, ¿pero
a caso es el tiempo quien marca “los te quiero”?
Ahora si, mi niño, mi cielo ha llegado el
momento de poner el punto y final a una historia que pudo ser y no fue.
Con mis frases ordenadas, y mi corazón
revuelto esta noche te digo: quiéreme un poco, aunque sea en silencio.
Un
equipo de sexólogos/as de la UNED están realizando un estudio sobre algunos
aspectos de la sexualidad femenina.
Solicitan contestar a las cuestiones que se presentan a continuación, para que
los resultados de su estudio permitan ayudar mejor a las mujeres que piden
asesoramiento sobre su sexualidad.
Como verás se trata de que indiques si estás de acuerdo con las afirmaciones
que te proponemos. Interesa tu opinión,
lo que piensas sobre estas cosas.
No se tarda más de tres o cuatro minutos en responder a las 30 preguntas que te
se proponen. Muchas gracias.
Edad
*
Escribe tu edad
en años
¿Has asistido alguna vez a actividades relacionadas con la educación sexual?
*
Contesta que sí
aunque haga mucho tiempo o fuera muy corta la duración de esa actividad.
( ) Sí
o( ) Sí
o( ) No, nunca
¿Has asistido en los últimos cuatro años a alguna reunión de "juguetes
sexuales"?
*
o( ) Sí
o( ) No
¿Te resulta atractiva la idea de utilizar algún juguete erótico (sola o con tu
pareja)?
*
o( ) Nada en absoluto, es algo que me
desagrada
o( ) No me atrae,
por eso nunca los he utilizado
o( ) Me gustan o
me parecen divertidos y no me importaría usarlos alguna vez
o( ) Un par de
veces en mi vida he utilizado juguetes.
o( ) A mí me gusta
mucho, si puedo uso esos juguetes todos los meses alguna vez (o más veces)
Creo que el sexo debe ser cosa de dos, no hay buen sexo sin una pareja
*
o( ) Completamente de acuerdo
o( ) Aunque podría
haber alguna excepción, la mayoría de las veces es así
o( ) No estoy
segura del todo
o( ) Creo que eso
es más bien falso, alguna veces puede haber sexo sin pareja alguna
o( ) Falso. Creo
que muchas veces puede haber buen sexo sin pareja
¿Crees que durante la menstruación disminuye la posibilidad de obtener placer
sexual?
*
o( ) Creo que no disminuye nada en
absoluto
o( ) Me parece que
disminuye un poco
o( ) Algunas veces
disminuye y otras no
o( ) Casi siempre
es menor el placer durante la menstruación
o( ) Casi no se siente
ningún placer en esos días
¿Crees que sería placentero usar algún juguete erótico en tu relación de
pareja?
*
o( ) Nada
o( ) En
determinadas condiciones (muy pocas y muy concretas)
o( ) Puede que
alguna vez si que sería agradable
o( ) De vez en
cuando
o( ) En muchos
casos podría llegar a ser muy placentero
¿Qué importancia crees que tiene, en una relación sexual, llegar al orgasmo al
mismo tiempo que tu pareja?
*
o( ) Ninguna
o( ) Un poco
o( ) Bastante
o( ) Mucha
o( ) Es
fundamental e imprescindible
¿Crees una mujer puede sentir mucho placer si se masturba?
*
o( ) Sí, mucho
o( ) Bastante
o( ) Creo que si
que se siente algo de placer
o( ) Muy poco
o( ) Nada
¿Crees que se puede disfrutar en un encuentro sexual sin caricias y juego
erótico previo?
*
o( ) Por su puesto que sí, siempre
o( ) A veces sí
o( ) Pocas veces
o( ) Casi nunca
o( ) En ningún
caso
La menopausia es el momento en que una mujer deja de tener capacidad de sentir
orgasmos y disfrutar del sexo
*
o( ) Completamente de acuerdo con la
frase, siempre es así
o( ) Creo que
muchas veces puede ocurrir así
o( ) Es verdad en
algunas mujeres
o( ) Creo que eso
es casi siempre falso
o( ) La frase es
completamente falsa
¿Crees que te resultaría placentero usar algún juguete erótico estando tu sola?
*
o( ) Eso nunca me resulta placentero
o( ) En algún caso
podría llegar a ser un poco agradable
o( ) En general sí
que sería agradable para mí
o( ) Creo que
muchas veces puede ser placentero
o( ) Sí, cuando se
dan las condiciones adecadas, es muy placentero
¿Te parece que en el sexo (en el caso de relaciones heterosexuales) es el
hombre el que debe llevar siempre la iniciativa?
*
o( ) No, en absoluto
o( ) Puede que
algunas veces sea así
o( ) Creo que al
cincuenta por ciento, la iniciativa debe ser a medias de los dos
o( ) En general
debe llevar la iniciativa el hombre
o( ) Sí, es el
hombre quien debe llevar siempre la iniciativa
Creo que si una mujer no alcanza siempre el orgasmo es porque tiene problemas
sexuales, es frígida
*
o( ) Completamente de acuerdo con la
frase, siempre es así
o( ) Creo que
muchas veces puede ocurrir así
o( ) Es verdad en
la mitad de los casos
o( ) Creo que eso
es casi siempre falso
o( ) Esa
afirmación es completamente falsa
Según tu opinión ¿cuál es la importancia del clítoris en el placer sexual y el
orgasmo?
*
o( ) Ninguna
o( ) Algo
importante
o( ) Bastante
importante
o( ) Muy
importante
o( ) Fundamental e
imprescindible
¿Crees que una mujer solo es sexualmente sana si llega al orgasmo siempre que
mantiene un coito?
*
o( ) Sí, porque eso es lo natural
o( ) Creo que es
así es en la inmensa mayoría de los casos
o( ) En general,
creo que si
o( ) Creo que hay
mujeres que a veces no sienten orgasmos de esa manera pero están sanas
sexualmente
o( ) Es
completamente falso que una mujer pueda ser considerada como sexualmente sana,
si siente orgasmos solamente cuando mantiene un coito
Aunque con la menopausia ya no es posible el embarazo, su aparición no tiene
ningún efecto sobre la capacidad que tenemos las mujeres de sentir placer
sexual
*
o( ) Estoy completamente de acuerdo con
la frase, siempre es así
o( ) Creo que la
mayoría de las veces puede ocurrir así
o( ) Eso es verdad
en bastantes mujeres
o( ) Creo que la
mayoría de las veces eso no es del todo verdad. Lo normal es que con la menopausia
se sienta menos placer
o( ) La frase es
completamente falsa, con la menopausia se acabaron las posibilidades sexuales
de una mujer
Me parece que una mujer disfruta más en sus relaciones sexuales, si antes del
coito se produce una fase de preparación (con caricias, besos…)
*
o( ) Creo que no
o( ) En general no
creo que eso sea verdad
o( ) Probablemente
eso ocurre en algunos casos
o( ) En muchas
ocasiones es así
o( ) En la mayoría
de las veces es así
Creo que las mujeres que utilizan juguetes sexuales es porque les falta una
pareja
que les trate bien sexualmente
*
o( ) Sí, estoy de acuerdo con esa
afirmación
o( ) Casi siempre
ocurre así
o( ) Algunas veces
podría ser verdad
o( ) No creo que
eso sea lo habitual
o( ) Creo que esa
afirmación es falsa
¿Crees que es saludable sentir orgasmos estimulándose una sola?
*
o( ) Sí, creo que es muy saludable
o( ) Casi siempre
sí
o( ) No estoy
segura, pero más bien sí
o( ) Creo que no
debe ser saludable del todo
o( ) Estoy segura
de que es perjudica
En un encuentro sexual ¿qué importancia crees que tienen los juegos y caricia
previos?
*
o( ) Ninguna importancia
o( ) Tine poca
importancia
o( ) Es algo
importante
o( ) Es bastante
importante
o( ) Es muy
important
Creo que el clítoris no es tan importante como se cree para disfrutar del sexo
*
o( ) Estoy de acuerdo con la frase, se
da demasiada importancia al clítoris en el tema del sexo
o( ) En algunos
caso esa frase puede ser verdad y no ser tan importante
o( ) A veces en
algunas mujeres ocurre así, pero no en todas
o( ) Creo que si
que es bastante importante
o( ) Esa
afirmación es falsa en la mayoría de los casos, el clítoris es muy importante
La capacidad sexual de una mujer desaparece cuando se hace mayor o tiene la
rela
*
o( ) Nunca ocurre de esa manera
o( ) Casi nunca
ocurre eso
o( ) Algunas veces
puede ocurrir así
o( ) Es verdad en
la mayoría de la mujeres
o( ) Siempre y a
todas las mujeres les ocurre es
En general, se puede decir que yo soy una mujer con mucha paciencia
*
o( ) Falso, quiero las cosas ¡ya!
o( ) Mas bien
falso, no aguanto mucho la espera
o( ) Unas veces si
y otras no
o( ) La verdad es
que soy bastante paciente
o( ) Verdad, soy
muy paciente
En general, se puede decir que yo soy capaz de aguantar mucho las ganas de
hacer pis
*
o( ) Falso, tengo que ir corriendo
o( ) Mas bien
falso, no aguanto mucho
o( ) Unas veces si
y otras no
o( ) La verdad es
que aguanto bastante
o( ) Verdad, soy
capaz de aguantar un montón aunque tenga ganas
La gente piensa que soy muy caprichosa
*
o( ) Completamente falso
o( ) En general no
se piensa eso de mi
o( ) Unas personas
sí y otras no
o( ) La verdad es
que bastante gente lo piensa
o( ) Verdad, y lo piensan
con razón
Cuando mantengo relaciones sexuales, siento orgasmos
*
o( ) En el 100% de las ocasiones
o( ) Casi siempre
o( ) La mitad de
las veces
o( ) Solamente de
vez en cuando
o ) Casi nunca (o
nunca)
Responde a este cuestionario en la siguiente dirección: