domingo, 5 de diciembre de 2010

Aprendizaje del control eyaculatorio.

En la actualidad, la Eyaculación Precoz no es considerada una disfunción sexual, sino una ausencia de aprendizaje del control del reflejo de la eyaculación.
Los criterios que se siguen actualmente para definir este trastorno son los siguientes:

1. Eyaculación persistente o recurrente en respuesta a una estimulación sexual mínima antes, durante o poco tiempo después de la penetración y antes de que la persona lo desee.
2. La alteración provoca malestar acusado o dificultades en las relaciones interpersonales.
3. La EP no es debida exclusivamente a los efectos directos de alguna sustancia (por ejemplo, abstinencia de opiáceos).

La eyaculación precoz se considera un problema en las relaciones sexuales desde hace no demasiadas décadas, exactamente las mismas que las mujeres somos consideradas como seres sexuados.
Los encuentros sexuales son evaluados como satisfactorios o frustrados en razón directa al grado y tiempo de resistencia que es capaz de estar el varón con el pene en actividad.

El hombre normalmente tiene un control voluntario sobre su reflejo eyaculatorio, al ser capaz de percibir las sensaciones premonitorias de la eyaculación. Control voluntario normal no significa ser capaz de detener el reflejo orgásmico mientras se mantiene la excitación máxima durante horas, a la espera de que su pareja alcance el clímax, a excepción de que se sufra el trastorno opuesto, la eyaculación retardada/inhibida. Por control adecuado de la eyaculación se entiende un grado razonable de control voluntario que permite que un hombre mantenga los movimientos coitales mientras se encuentra en un alto nivel de excitación y de placer, hasta que decida eyacular.

El control o freno que ejerza sobre sus eyaculaciones variará en función de sus deseos, apetencias o del tiempo que tenga para deleitarse con el placer. Unas veces deseará un excitante “coito rápido” y disfrutará alcanzando su clímax al cabo de uno o dos minutos. Otras veces hará durar el placer durante cinco, diez o más minutos. La mayoría de las veces, los hombres prefieren esperar a que su pareja llegue al orgasmo, pues de esta manera sienten que “han cumplido” con lo que se espera de ellos. Otros prefieren seguir su ritmo estimulando a su pareja para que llegue al orgasmo, antes o después del coito. Lo cierto es que muchos sienten que cuando su pene se ha relajado la fiesta deja de ser placentera y divertida.


La ausencia de control eyaculatorio es percibida por la pareja como una falta de consideración o egoísmo por su propio placer, siendo esto causa de conflicto y desavenencia entre la pareja. Los reproches de ella y la frustración de él ante el desempeño harán que las relaciones sexuales se vayan evitando por ambas partes.

Los hombres que eyaculan rápidamente, no han aprendido a ejercer este tipo de control voluntario y no tienen elección. Eyaculan precipitadamente, en contra de su voluntad, en cuanto alcanzan un elevado nivel de excitación, en ocasiones antes de la penetración. El hombre con eyaculación precoz no es un mal amante, ni padece, al menos en principio, ningún tipo de anomalía orgánica, ni patología psico-sexual alguna, simplemente presenta un déficit de aprendizaje del control del reflejo de la eyaculación.

Aprender a controlar la eyaculación no solo será cosa del varón, la pareja será una pieza fundamental en ese aprendizaje. .
Al igual que el hombre, la mujer debe ser consciente de su sexualidad, cultivándola y practicándola; serán las condiciones necesarias para un ajuste sexual de la pareja, elemento importante para garantizar su buen funcionamiento.

Fdo.: Raquel Díaz Illescas.

2 comentarios:

La Sexualidad de Lilith dijo...

Hola me ha gustado mucho tu artículo!!! Solo un pequeño comentario: al decir "eyaculador precoz" en lugar de "hombre con eyaculación precoz" estamos definiendo a la persona por su disfunción en lugar de por un simple detalle dentro de toda su personalidad.
Pero realmente el artículo explica muy bien qué es la eyaculación precoz.

Raquel dijo...

Tienes toda la razón Lilith y te agradezco el comentario, pues es algo a lo que intento prestarle especial atención. Ya está corregido. Gracias. Un abrazo.