viernes, 3 de febrero de 2017

Olvídate





Si quieres…
 
Olvídate de los días grises y de las noches de almohadas mojadas.

Olvídate de los tiempos de espera y los días de ausencias y si quieres de las presencias.

Olvídate  de si está o no está “en línea”, de si piensa en ti o en las posibilidades del whasap.

Olvídate de los puntos y las comas, de las preposiciones y las conjunciones, de todas las vocales y consonantes que no digan tu nombre.

Olvídate de los verbos imperfectos y de los pretéritos pluscuamperfectos, y si quieres también de los perfectos. 

Olvídate de los nunca y los siempre y los jamás y de paso da una patada a los imposibles.

Olvídate de los reproches, rencores y venganzas y de paso olvídate de las rumiaciones.  

Olvídate de algunos hombres o mujeres que metiste en tu cama, o si quieres olvídate de todos.

Olvídate  de quien dijo quererte y te traicionó.

Olvídate de las relaciones tóxicas, de las dependientes,  de las ausentes de amor o sexo,  de las que te despojaron de tu autoestima o  la tendiste a sus pies.

Olvídate de las palabras que prostituyeron tu boca y si quieres también de las que humedecieron otros sexos, incluso el tuyo.

Olvídate de tus soledades, de tus noches de sabanas frías y amaneceres inquietos; de un plato y una cuchara y un tenedor y un vaso  en una mesa demasiado grande, demasiado vacía.

Olvídate de los orgasmos que no tuviste o tuvieron; de si tu pene estuvo más o menos erecto; de si estuviste dos, tres minutos u horas con ella dentro fuera.

Olvídate de las miradas que juzgan, que etiquetan, de las que te miran y no te ven.

Olvídate d las lenguas que ensuciaron tus días y de las que acompañaron  tus  noches.

Olvídate de onomásticas que enfriaron tu cama y entristecieron tu corazón, y de paso olvídate  de los dedos que cuentan futuros inciertos.

Olvídate de quien mordió tu corazón y si quieres de quien se lo comió.

Olvídate de todo lo que quieras, puedas y seas capaz de olvidar, pero nunca te olvides NUNCA de que eres un ser maravilloso y tú también tienes derecho a tu pedazo de felicidad. Nunca te olvides de 
lo que quieres, Nunca te olvides de ti. 

Fdo.: Raquel Diaz Illescas

1 comentario:

Francisco Antonio dijo...

Palabras muy medidas y bien estructuradas. Enhorabuena Raquel!!