viernes, 20 de agosto de 2010

Celos malsanos

asesinato, agresión, odio, disminución de la autoestima, depresión, suicidio e intentos de suicidio, mujeres agredidas, destrucción de relaciones amorosas, problemas conyugales, divorcios, etc.


A lo largo de la historia los celos han sido los causantes de dolor y episodios dramáticos en familiares o pareja, originados por situaciones hostiles.

Sin duda, uno de los problemas que más incide en las relaciones de pareja, y en su sexualidad, son los celos de uno de sus miembros, o en ocasiones de los dos.

Los celos son vividos por quienes lo sufren, como una experiencia de descontrol, de locura, y extremadamente dolorosa.

Para una gran mayoría de las personas, aun cuando produzcan un dolor y una aflicción tremendos, los celos constituyen una experiencia íntima que no llega a derivar en una acción violenta.

La mayoría de los casos de celos anormales, comparten uno de los siguientes rasgos, o ambos:
a) no están relacionados con una amenaza real a una relación valorada, sino con algún disparador interno del individuo celoso; y

b) la reacción de celos resulta dramáticamente exagerada o violenta.

La respuesta celosa se desencadena cuando se percibe una amenaza a una relación. La amenaza percibida puede ser real o imaginada, del mismo modo que la relación misma puede ser real o imaginada. Si una persona piensa que su pareja está interesada en otras personas, aun en el caso de que la amenaza sea producto de su propia imaginación desatada, va a responder poniéndose intensamente celosa.

Los componentes principales, o más intensos de los celos, varían de unas personas a otras, aun cuando muchos de ellos pueden coincidir en la misma. Algunos ejemplos:

  • Temor a ser abandonado: Para algunas personas, el componente más fuerte de los celos es el temor a ser abandonado: Se va a enamorar de el/ella, me va a dejar, y yo me voy a quedar solo/a.

  • El desprestigio o vergüenza: Para otras el componente primario es el desprestigio y la vergüenza: ¿Cómo ha podido ponerse a coquetear con aquel hombre/mujer, humillándome delante de todo el mundo?

  • La traición: Algunos sienten que el aspecto más doloroso es sentirse traicionado: ¿Cómo pudo alguien en quien yo confiaba mentirme y traicionarme así?".

  • La competitividad o comparación: Si se enamoró de é/ella, es porque debe ser mejor amante que yo, o bien ¿Cómo pudo enamorarse de esa persona?

  • La envidia: están también aquellos para quienes el componente primario es la envidia: Ojalá yo tuviera un cuerpazo y fuera tan guapa como ella", o tuviera tanto éxito profesional como él.
Cuando se describen situaciones de intensos celos, suele confundirse la respuesta con la magnitud de la amenaza que la situación realmente presenta. Es posible, por ejemplo, que uno reaccione como si el flirteo "vergonzoso" de su pareja en un acto social, implicase que éste lo va a abandonar por aquella otra persona, cuando en realidad lo que el flirteo provoca es cierta molestia.

Cuando la amenaza es analizada desde la razón, (¿Qué probabilidad existe de que su pareja le abandone por otra persona?), la intensidad de los celos que se experimentan, frecuentemente disminuyen.

La clave posiblemente esté en querernos, valorarnos y sabernos importantes y especiales. ¿Cómo conseguirlo?: Sabiéndonos dueños de nuestros pensamientos.


Fdo.: Raquel Díaz Illescas.

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